La visión estratégica de la institución está hoy liderada por su actual presidente interino, Carlos Iafigliola, quien encabeza una nueva etapa enfocada en consolidar las bases del banco y proyectar un crecimiento sostenible.
Con más de 40 años de trayectoria y cercano a los 10 mil millones de dólares en activos, Amerant Bank se ha consolidado como el banco de preferencia en el sur de la Florida. Con presencia en el sur de Florida y en Tampa, y una red de sucursales que respalda su cercanía con clientes personales y comerciales la institución ha construido su reputación sobre un principio claro: la banca es, ante todo, un negocio de relación basado en la confianza.
Amerant es un fiel reflejo del sur de Florida, al reunir bajo un mismo techo líneas de negocio de banca doméstica e internacional. En sus inicios, la institución estuvo altamente influenciada por la banca internacional, pero con el tiempo se ha expandido a servir las necesidades del mercado local. Su cultura corporativa y su manera de hacer negocios: escuchar primero, comprender las realidades de cada cliente y ofrecer soluciones pragmáticas.
Bajo el liderazgo de Carlos lafigliola, esta visión se articula en un plan estratégico enfocado en estabilizar, optimizar y crecer, fortaleciendo la calidad de los activos, la disciplina en la gestión del riesgo y la consistencia operativa como base de un crecimiento sostenible.
Amerant no concibe la transformación digital como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para mejorar la experiencia del cliente y empoderar a sus equipos. La simplificación de procesos, la inversión en infraestructura tecnológica y el fortalecimiento de la gestión de datos forman parte de una estrategia que prioriza eficiencia sin sacrificar cercanía.
En paralelo, la institución continúa consolidando su crecimiento en mercados estratégicos y reforzando su posicionamiento como banco de referencia para empresas, familias e inversionistas. Con una base sólida de depósitos y un enfoque disciplinado en la calidad crediticia, Amerant proyecta una expansión sostenida respaldada por sus principios fundamentales: integridad, responsabilidad, inclusión y compromiso comunitario.
La visión estratégica de la institución está hoy liderada por su actual presidente interino, Carlos Iafigliola, quien encabeza una nueva etapa enfocada en consolidar las bases del banco y proyectar un crecimiento sostenible. Con una hoja de ruta clara y una apuesta firme por la disciplina operativa, la eficiencia y el fortalecimiento de las relaciones clave, Iafigliola resume así la aspiración que guía esta etapa: convertir a Amerant en un banco confiable, disciplinado y profundamente humano, capaz de generar valor financiero mientras fortalece las comunidades que impulsa.
Negocios Magazine: ¿Cómo planean reforzar la posición de Amerant como banco de referencia para empresas, familias e inversionistas en el sur de Florida?
Carlos Iafigliola: En Amerant, siempre hemos creído que nuestra mayor ventaja es nuestra gente. Nuestros banqueros construyen relaciones sólidas y duraderas con nuestros clientes, conociendo sus necesidades personales y comerciales, y a menudo brindándoles apoyo a lo largo de las generaciones. Ese tipo de confianza no se genera de la noche a la mañana, y es algo que nos esforzamos por ganar y proteger.
Recientemente presentamos un plan estratégico que define una hoja de ruta clara para el futuro del banco. Este plan se enfoca en fortalecer nuestras bases, optimizar nuestra forma de operar y continuar impulsando el crecimiento de la organización. En la práctica, esto significa reforzar la solidez de nuestro desempeño crediticio, mantener disciplina en la selección y estructuración del riesgo y asegurar consistencia en la forma en que acompañamos a nuestros clientes día a día.
Al mismo tiempo, sabemos que el panorama competitivo está cambiando rápidamente. Las fintech aportan velocidad y conveniencia, y los grandes bancos, escala. Pero creemos que la fórmula ganadora es la combinación del criterio humano y la tecnología inteligente. Por eso, estamos simplificando y digitalizando procesos, no por la tecnología en sí, sino para que nuestros equipos puedan dedicarse a lo que mejor saben hacer: crea valor a través de asesorar, guiar y construir relaciones. Al combinar un talento sólido con mejores herramientas y procesos más claros, se crea una experiencia para el cliente personalizada y eficiente, y de ahí proviene el crecimiento sostenible.
NM: Amerant ha mantenido históricamente una sólida conexión con la comunidad empresarial y multicultural. ¿Cómo se reflejará esa identidad en la estrategia de crecimiento del banco?
CI: En Amerant, nos gusta decir que reflejamos nuestra cultura y comunidad del sur de Florida, donde se cruzan las necesidades de la banca internacional y doméstica. Es parte de nuestra identidad. Amerant se construyó sirviendo a emprendedores, familias y comunidades que valoran las relaciones y la colaboración a largo plazo. Esa herencia nos proporciona un profundo conocimiento de los mercados a los que servimos y continúa moldeando nuestro crecimiento. De cara al futuro, esa identidad se manifestará de forma muy práctica: en cómo escuchamos a los clientes, diseñamos productos y formamos equipos que reflejan las comunidades que nos rodean. Mantenernos cerca de nuestros clientes nos ayuda a crear soluciones relevantes y basadas en necesidades reales, no solo en tendencias.
También nos posiciona bien en mercados con los que tenemos vínculos de larga data. Por ejemplo, vemos una oportunidad significativa en Venezuela a medida que la actividad económica comienza a mostrar señales de reapertura. Con más de 2000 millones de dólares en depósitos y una amplia base de clientes allí, estamos excepcionalmente familiarizados con ese mercado. Ya estamos observando un mayor interés en los sectores de patrimonio, depósitos y relaciones comerciales, y estamos preparados para apoyar a los clientes a medida que la actividad se recupere.
En definitiva, nuestra estrategia de crecimiento no se trata de estar en todas partes, sino de que confíen plenamente en nosotros donde decidamos estar. Cuando uno se mantiene fiel a sus raíces y entrega resultados consistentes, los clientes lo perciben. Y eso es lo que impulsa la lealtad a largo plazo.
NM: ¿Qué papel desempeñarán la transformación digital, la eficiencia operativa y la adopción de nuevas tecnologías en la evolución futura del banco?
CI: La tecnología juega un papel fundamental, pero la consideramos un facilitador, no un sustituto de la conexión humana. Nos centramos en utilizar herramientas digitales para que la banca sea más sencilla, segura e intuitiva, tanto para los clientes como para nuestros equipos.
Una parte importante de nuestro plan estratégico es mejorar la eficiencia operativa. Ya hemos tomado medidas para optimizar los procesos, reducir la complejidad innecesaria y lograr una mayor coherencia en todo el banco. Estos esfuerzos no se centran solo en los costos, sino en crear una mejor experiencia. Cuando los procesos son más claros y los sistemas funcionan como deberían, los clientes notan la diferencia, al igual que los miembros de nuestro equipo.
También estamos invirtiendo en datos, gestión de riesgos y la infraestructura que sustenta un crecimiento disciplinado. A medida que continuamos fortaleciendo la calidad de los activos y creando una cartera de préstamos de alta calidad, contar con la tecnología adecuada se vuelve esencial.
Pero nada de esto funciona sin equipos sólidos y comprometidos. El capital humano es el motor clave de nuestra estrategia. Cuando las personas se sienten apoyadas, capacitadas y empoderadas, la tecnología se convierte en una herramienta para el progreso, en lugar de la disrupción. Ese equilibrio entre las personas primero y la tecnología como catalizador, es lo que impulsará a Amerant hacia adelante.
NM: De cara a los próximos tres a cinco años, ¿cómo le gustaría que el mercado y sus clientes describieran a Amerant Bank como institución financiera bajo su presidencia?
CI: Me gustaría que describieran a Amerant como un banco confiable, disciplinado y profundamente humano. Nuestro objetivo es convertirnos en el empleador de preferencia para profesionales en nuestras regiones, en donde nuestra cultura sea el factor diferenciador para la captación de capital humano.
Confiable porque cumplimos nuestros compromisos y operamos con integridad. Disciplinado en la forma en que gestionamos el riesgo, fortalecemos la calidad de los activos e invertimos el capital, incluyendo la generación de valor para los accionistas mediante dividendos y recompra de acciones cuando corresponde. Y humano en la forma en que cuidamos a nuestros clientes, nuestras comunidades y a los miembros de nuestro equipo.
Para mí, el éxito significa construir un lugar donde las personas con talento quieran desarrollar sus carreras, donde los clientes se sientan verdaderamente apoyados y donde el banco esté posicionado para un rendimiento sostenible a largo plazo. Si nos mantenemos enfocados en las prioridades que hemos definido —profundizar las relaciones clave, impulsar la eficiencia, impulsar una cartera de préstamos de alta calidad y ejecutar con claridad y disciplina— el crecimiento se producirá de forma natural.
Confío en la dirección que estamos tomando y estoy orgulloso de lo que estamos construyendo juntos.
Entrevista: Eduardo A. Hapke
Informe: Sebastian Marín Jaramillo
Fotos: Alberto Panick













