Redacción/ Miami.
Existen situaciones que muestran claramente cómo la economía es capaz de circular en vías diferentes a la política. A pesar de la obvia y manida regla de que la inestabilidad política y social no beneficia a los negocios, Brasil muestra de nuevo que, en ocasiones, los inversores ven más allá. Si el gigante latinoamericano se encuentra en una situación de grave crisis, ocasionada por las acusaciones y grabaciones que pondrían bajo sospecha la gestión del presidente Michel Temer, los inversores están viendo otra película.
Los datos de la empresa de seguimiento de fondos, EPFR, muestran que los flujos en fondos de capital en Brasil llegaron a su nivel más alto desde 2012 durante la semana pasada. Todo ello, a pesar de la agitación política que amenaza con frenar la reforma basada en políticas liberales que pretende acometer el presidente Temer, y los varios días de agitación social y en los mercados de activos del país. La acción de los inversores, tan solo días después de que el Real cayera un 7% en una sola sesión y las acciones perdieran más del 10% de su valor puede parecer suicida. De hecho, una parte de las inversiones puede venir de los inversionistas que se basan en posiciones cortas o la predicción de que los activos brasileños pueden caer aún más, según ha explicado Cameron Brandt, director de investigación de EPFR Global.
Sin embargo, y en relación con lo que decíamos al comienzo, puede existir otra explicación que tendría que ver con la mentalidad “buy-the-dip” que se ha convertido en prevalente entre los inversores de los mercados emergentes. «Los inversores han estado condicionados en los últimos años a ver cualquier venta como una oportunidad de compra que desaparece rápidamente», escribió Brandt en una nota a los inversionistas. Una situación análoga es Rusia; mientras que los inversores inicialmente desecharon los activos rusos después de la anexión, tras consulta popular, de Crimea en 2014, esos fondos registraron una ganancia del 20% en los siguientes tres meses y medio, escribió Brandt.










