Miami, FL, viernes 2 de octubre de 2026.Burger King está llevando su estrategia de recuperación en Estados Unidos a una nueva etapa más agresiva: la cadena está transfiriendo cientos de restaurantes operados directamente por la compañía a franquiciados, con especial interés en empresarios locales que vivan cerca de sus establecimientos y participen activamente en su operación.
El objetivo final es que Burger King conserve aproximadamente 300 restaurantes propios en Estados Unidos, mientras que más de 6,000 establecimientos permanezcan en manos de franquiciados. La medida profundiza el modelo de negocio basado en franquicias de Restaurant Brands International (RBI), matriz de Burger King.
La estrategia está directamente relacionada con la compra de Carrols Restaurant Group, que era el mayor franquiciado de Burger King en Estados Unidos. RBI adquirió Carrols en 2024 en una operación valorada en aproximadamente US$1,000 millones, incorporando más de 1,000 restaurantes. Desde el principio, la compañía anunció que su intención era modernizar gran parte de esos locales y posteriormente devolver la mayoría a manos de franquiciados.
Ahora ese proceso se está acelerando.
Burger King busca propietarios que no sean simplemente inversionistas, sino operadores involucrados directamente en sus restaurantes. Tom Curtis, presidente de Burger King U.S. & Canada, resumió la importancia de elegir correctamente a esos socios comparando la relación con un matrimonio: un contrato de franquicia puede extenderse durante 20 años, por lo que seleccionar al operador adecuado resulta fundamental.
El movimiento forma parte de “Reclaim the Flame”, el plan lanzado por Burger King para recuperar terreno en el competitivo mercado estadounidense de comida rápida. La compañía contempla invertir hasta US$700 millones hasta finales de 2028en remodelaciones, tecnología, equipamiento de cocinas y mejoras de sus establecimientos. Hasta junio de 2026 había destinado US$194 millones de los hasta US$550 millones previstos para la parte denominada “Royal Reset”.
Los primeros resultados muestran avances. Burger King pasó del décimo al sexto lugar en las mediciones de experiencia del cliente citadas por RBI, mientras que la proporción de restaurantes estadounidenses con una imagen modernizada aumentó del 37% en 2021 al 58% en 2025. La rentabilidad promedio de los franquiciados también mejoró desde un mínimo cercano a US$125,000 hasta aproximadamente US$205,000 en 2023 y 2024.
Además, las ventas comparables de Burger King en Estados Unidos crecieron 2.6% durante el cuarto trimestre de 2025.
La nueva estrategia deja claro hacia dónde apunta Burger King: menos restaurantes administrados desde la corporación y más empresarios locales con capital propio, conocimiento de sus mercados y presencia cotidiana en los establecimientos.
Para la cadena, el próximo capítulo de su recuperación dependerá en gran medida de ellos.








