Miami, FL, martes 22 de septiembre de 2026. La industria automotriz estadounidense podría enfrentarse en los próximos años a una transformación mucho mayor de lo que actualmente se percibe. José Muñoz, presidente y CEO de Hyundai Motor Company, advirtió que Estados Unidos podría experimentar una fuerte entrada de fabricantes chinos similar a la que ya está alterando el mercado europeo si desaparecen las actuales barreras de acceso.
Durante el HMG Tech Talent Forum celebrado en San José, California, Muñoz explicó que los fabricantes chinos han avanzado extraordinariamente rápido en tecnología, innovación y capacidad para producir vehículos a precios difíciles de igualar por las compañías tradicionales.
Según el ejecutivo, en mercados como Italia, España y Francia algunos vehículos chinos cuestan entre 30% y 40% menos que productos competidores. El fenómeno ya está modificando el equilibrio del mercado europeo: las marcas chinas superaron el 9% de las ventas de vehículos nuevos en la Unión Europea durante el primer semestre de 2026, mientras que en Reino Unido alcanzaron alrededor del 15% de las nuevas matriculaciones.
Muñoz señaló especialmente el caso británico, un mercado que históricamente había sido fuerte y rentable para los fabricantes establecidos y donde las marcas chinas han ganado rápidamente terreno ante la ausencia de barreras equivalentes a las de la Unión Europea.
Para Estados Unidos, el CEO de Hyundai considera que deberán existir determinadas condiciones para las compañías chinas si eventualmente entran al mercado. Actualmente, los vehículos eléctricos producidos en China enfrentan aranceles estadounidenses de alrededor del 100%, lo que en la práctica limita considerablemente su importación. Muñoz considera, sin embargo, que el impacto de los fabricantes chinos terminará sintiéndose de alguna manera en el mercado estadounidense.
Su advertencia resulta especialmente significativa porque Muñoz conoce de cerca la industria china. Antes de llegar a Hyundai dirigió las operaciones de Nissan en China y ahora reconoce abiertamente el enorme progreso de sus competidores asiáticos. Sobre la velocidad de innovación, mejora y desarrollo tecnológico alcanzada por China, Muñoz la calificó como “unbelievable”.
HYUNDAI TAMBIÉN REVISA SU ESTRATEGIA TECNOLÓGICA
La competencia china no fue el único tema importante abordado por Muñoz. Hyundai también está modificando su calendario para desarrollar sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
El grupo retrasó hasta finales de 2029 la introducción prevista de vehículos equipados con su propio sistema Level 2++, frente al objetivo anterior de finales de 2027. Muñoz explicó que la compañía necesita más tiempo para recopilar datos y validar la seguridad de la tecnología.
Mientras desarrolla su propia plataforma, Hyundai trabajará con NVIDIA para introducir sistemas Level 2+ y Level 2++ a partir de 2028. Muñoz reconoció que no le gusta retrasar proyectos, pero defendió la necesidad de reconocer cuándo una tecnología todavía no está preparada y recurrir temporalmente a socios externos.
La asociación no significa que Hyundai pretenda depender permanentemente de terceros. Muñoz afirmó que la estrategia de largo plazo continúa siendo desarrollar internamente tecnologías consideradas esenciales, incluyendo conducción autónoma y baterías. La integración vertical será una pieza central de la estrategia del grupo.
MÁS HÍBRIDOS Y MÁS PRODUCCIÓN EN ESTADOS UNIDOS
Las declaraciones llegan mientras Hyundai desarrolla una de las expansiones más ambiciosas de su historia. La compañía pretende alcanzar 5.55 millones de vehículos vendidos globalmente en 2030 y lanzar o renovar más de 100 modelos.
Estados Unidos ocupa un lugar central en ese proyecto. Hyundai vendió 489,656 vehículos en el país durante el primer semestre de 2026, un aumento del 3%, impulsado por modelos como Tucson y Palisade y por una creciente oferta híbrida. En Norteamérica, la compañía pretende disponer de más de 10 modelos híbridos para 2030 y espera que los híbridos representen aproximadamente la mitad de sus ventas regionales.
También está aumentando la producción estadounidense. Hyundai proyecta añadir alrededor de 500,000 unidades de capacidad en Norteamérica y elevar por encima del 80% la localización de componentes finales. Incluso el próximo Santa Fe EREV será fabricado en Alabama.
El mensaje de Muñoz refleja así una nueva realidad para el negocio automotor mundial. La competencia ya no gira solamente alrededor de quién fabrica mejores automóviles. Precio, inteligencia artificial, software, baterías, conducción autónoma, capacidad industrial y velocidad de innovación están convirtiéndose simultáneamente en campos de batalla para determinar quién dominará la próxima generación de la industria automotriz.








