Redacción/ Miami.
Venezuela cada vez parece sumida en una peor crisis, y parece que cada día hubiera una nueva manifestación en la cual el gobierno neutraliza a los manifestantes opositores a Nicolás Maduro con gases lacrimógenos y balas de goma, quienes culpan al mandatario de ser la principal causa de la terrible situación por la que pasa el país.
La mano dictadora que maneja el país cada vez se hace más evidente y ahora el líder de la oposición, Henrique Capriles fue bloqueado en cualquier intento de ser candidato a la presidencia, por 15 años. Decisión del gobierno que no cayó nada bien en una enardecida multitud que clama justicia. Bastantes de éstos manifestantes arrestaron aproximadamente a 10 personas y hay otras que se “alojaron” en embajadas de otros países para escapar al arresto, pidiendo asilo político, ya que temen por sus vidas.
Esta avalancha de protestas y desórdenes públicos comenzaron cuando el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela tomó de una forma descarada las funciones parlamentarias del país, para beneficiar con sus decisiones a Nicolás Maduro, en un país donde el índice de la inflación llega a los 3 dígitos.
Ante esta difícil situación el mandatario en discursos faltos de cualquier clase de ética o respaldo político-ideológico ataca burlonamente a la oposición tratando a Capriles de “Capriloca”.
“Nadie puede descalificar a la gente venezolana” dijo un emocional Capriles desde una tarima a sus seguidores.
Cada vez los ojos del mundo condenan más los actos descarados de Nicolás Maduro en su afán por sostener el poder, en un país donde la mayoría clama por ayuda internacional para que la meta de revocar a Maduro y llevar a cabo unas elecciones para escoger un nuevo mandatario se hagan realidad.










