Redacción/ Miami.
La economía de los Estados Unidos sufrió una desaceleración durante el cuarto trimestre del 2016, a una escala más baja de lo que se esperaba. Se presentó un incremento en las importaciones y se fortaleció el gasto del consumidor.
En cuanto al PIB, se generó un aumento de un 2,1% interanual, anunció el Departamento de Comercio. También, datos apuntan a que, a principios de este año, la actividad económica se ha tranquilizado un poco más.
Para comienzos del primer trimestre del 2017, la economía pudo haber tenido ciertos traspiés, acorde a datos proporcionados sobre comercio, gastos del consumidor y de construcción, para continuar con la fuerza que se veía a finales del año pasado.
La Fed de Atlanta estima que el PIB subirá a una tasa de un 1,0% para el primer semestre del 2017.
Cabe destacar que el PIB suele debilitarse para los primeros trimestres del año, debido a temas de cálculo del gobierno y es importante mencionar que el país está cercano al pleno empleo, razón por la cual es posible que el informe pueda ser algo contradictorio.
La subida de los gastos del consumidor, representan más de dos tercios de la actividad económica del país y estos fueron revisados al alza a una tasa de 3,5% para el cuarto semestre, frente a un 3,0% que se había informado previamente.
Este gasto de consumidores viene apoyado por una mejora en el mercado laboral, que se evidencia por la baja de los pedidos por ayudas estatales en 3.000 a una cifra desestacionalizada de 258.000 para la semana que finalizó el 25 de marzo.
Las importaciones fueron una pieza clave en el incremento de la demanda de bienes, las cuales ascendieron un 9,0%. La demanda interna creció un 3,4%, ritmo que no se veía hace 2 años.
Las exportaciones sufrieron una caída que significó la sustracción de 1,82 puntos porcentuales del PIB.










