Por Katherine Fernandez-Rundle, Fiscal Estatal del Condado de Miami-Dade.
Apenas la comunicación se establece, los estafadores le ofrecen a la víctima el poder obtener una suma de dinero substancial por adelantar una cantidad mínima.
- Katherine Fernandez Rundle, State Attorney for Miami-Dade County.
Las estafas nunca han dejado de existir, pero solamente algunas llegan a un nivel casi epidémico. Con los avances tecnológicos, particularmente esos asociados a facilitar transacciones a través del Internet, el número de estafas se han incrementado en los últimos años. Una estafa en particular se destaca por su popularidad. Se trata de la nombrada “Estafa Nigeriana”. Esta estafa, cuyo nombre se debe a su supuesto origen en la capital de Lagos en Nigeria, tiene muchas versiones que son iniciadas en todas partes del mundo. La evidencia ha demostrado que hoy día tiene sus principios en Canadá, Europa, Asia, y alrededor de los Estados Unidos. Esta estafa también se le refiere como el “Chantaje 419” porque tales números forman parte del código penal nigeriano que trata con el tema de las estafas.
Los picaros que inician este proceso buscan a sus víctimas a través de varias fuentes de comunicación como el teléfono, el fax, el correo, y también el muy popular e-mail (correo electrónico). Apenas la comunicación se establece, los estafadores le ofrecen a la víctima el poder obtener una suma de dinero substancial por adelantar una cantidad mínima. Una versión de esta estafa le explica a la víctima que como funcionarios del gobierno de cierto país exige una gran cantidad dinero disponible pero tal dinero tendrá que ser transferido a una cuenta bancaria fuera del país. Este “funcionario” le propone a la víctima que le dé su información bancaria para facilitar la transacción por un cargo mínimo. Este cargo supuestamente es simplemente para cubrir los costos de transacción, transferencia, y los honorarios del abogado. Eventualmente, según el “funcionario”, cuando el depósito se logre los dineros serán repartidos de una manera que todos se beneficien. Para legitimar la transacción, estos ladrones le mandan a la víctima todo tipo de documentos ofreciendo garantías por hacer la transacción.
Inevitablemente estos ladrones empiezan a exigir más dinero para tratar con inconvenientes aparentemente inesperados. El final de todo el proceso resulta en unos “funcionarios” desaparecidos junto a los dineros que la víctima aportó. La repartición de ganancias nunca se dio.
Es importante que, si propuestas como estas se le presentan, siempre tome una reacción preventiva. La realidad es que si una propuesta suena muy buena para creerla lo más seguro es que sea una estafa. La “Estafa Nigeriana” es una entre numerosas que requieren su información personal para que eventualmente caigan como víctimas de un chantaje. Si usted no es el que está iniciando el contacto, no de su información personal a nadie por estos medios.
Si usted ha perdido dinero debido a este tipo de estafa, comuníquese con el servicio secreto al 305-629-1800. Si el chantaje se inició a través de e-mail, adelante el correo al Federal Trade Commission a spam@uce.gov. Para obtener información sobre nuestros servicios comunitarios por favor comuníquese con mi oficina al 305-547-0724.













