Redacción/ Miami.
Debido al problema que la automotriz alemana tuvo con el escándalo de las emisiones que se destapó el año pasado, Volkswagen ha gastado hasta el momento la multimillonaria cifra de $2.900 millones de dólares con el fin de volver a comprar sus vehículos en Estados Unidos y que pueden estar empañados por el asunto turbio de su poca confiabilidad a la hora de hacer un debido test de emisiones.
Hasta el 18 de febrero Volkswagen ya había comprado la impresionante cifra de 138.000 vehículos, según un documento judicial publicado este martes.
Este documento señala que la gigante automotriz alemana está volviendo a comprar algo así como 15.000 autos semanalmente, y ha ofrecido la suma de $5.680 millones de dólares para resolver el impase que significa 323.179 casos de clientes estadounidenses afectados.
Mediante un acuerdo hecho el año pasado, la automotriz había acordado gastar aproximadamente 10.030 millones de dólares para volver a comprar un estimado de 487.000 autos afectados por un software que era bastante vulnerable y que toleró una manipulación en resultados de los test de emisiones.










