Miami, FL, jueves 25 de junio de 2026. Dos fuertes terremotos que sacudieron Venezuela la noche del miércoles han provocado una de las mayores tragedias naturales registradas en el país en más de un siglo. De acuerdo con las autoridades venezolanas, al menos 164 personas han fallecido y 971 han resultado heridas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los edificios colapsados.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que equipos de emergencia trabajan de manera ininterrumpida en las zonas más afectadas para localizar y rescatar a personas que permanecen atrapadas bajo los escombros. Asimismo, declaró el estado de emergencia y calificó al estado de La Guaira como una «zona de desastre», debido a la magnitud de los daños registrados.
Los movimientos telúricos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas segundos de diferencia y se encuentran entre los sismos más intensos que han impactado a Venezuela en las últimas décadas. El fenómeno se sintió en gran parte del territorio nacional e incluso en países vecinos, provocando evacuaciones preventivas en diversas ciudades de la región.
Uno de los principales impactos se registró en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, cuya infraestructura sufrió daños que obligaron a suspender temporalmente las operaciones aéreas, complicando el ingreso de ayuda y el despliegue de equipos de rescate. Las autoridades también reportaron afectaciones en edificios residenciales, hospitales, vías de comunicación y servicios públicos en Caracas y otras localidades cercanas.
Las imágenes difundidas por medios de comunicación muestran escenas de devastación. Equipos de rescate trabajan con maquinaria especializada y herramientas eléctricas para remover toneladas de concreto en busca de sobrevivientes. En uno de los rescates más emotivos de la jornada, tres niños fueron encontrados con vida entre los escombros de un edificio colapsado en el estado de La Guaira, alimentando la esperanza de localizar a más sobrevivientes.
Miles de habitantes pasaron la noche en las calles por temor a nuevas réplicas, mientras familiares recorrían hospitales y zonas afectadas buscando información sobre personas desaparecidas. Expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtieron que la magnitud del desastre podría traducirse en un número considerablemente mayor de víctimas a medida que avancen las operaciones de búsqueda y se logre acceder a las áreas más afectadas.
Diversos gobiernos y organizaciones internacionales han comenzado a ofrecer asistencia humanitaria, equipos especializados y apoyo logístico para colaborar con las tareas de rescate y recuperación, en una tragedia que mantiene en vilo a toda la región y cuyo impacto continuará evaluándose durante los próximos días.








