Según el informe, el 51% ha logrado ahorrar dinero y el 24% ha reducido sus deudas. Además, el 64% ha optado por disminuir sus gastos.
La Generación Z, compuesta por personas entre 18 y 28 años, está enfrentando una adultez más costosa de lo que anticipaban. Así lo revela el estudio 2025 de Better Money Habits®, realizado por Bank of America, que indica que el 72% de estos jóvenes ha tomado medidas concretas en el último año para mejorar su salud financiera.
El informe desmitifica ciertos estereotipos sobre la relación que los jóvenes tienen con el dinero. “La Generación Z está desafiando la idea de que los jóvenes no se preocupan por sus finanzas”, afirma Holly O’Neill, presidenta de Consumer, Retail and Preferred Banking en Bank of America. “Pese a los obstáculos económicos y los altos costos diarios, están trabajando arduamente por lograr independencia financiera y tener un mayor control de su dinero”.
Entre las principales acciones adoptadas por estos jóvenes, el 51% ha logrado ahorrar dinero y el 24% ha reducido sus deudas. Además, el 64% ha optado por disminuir sus gastos, destacándose que el 41% ha recortado salidas a comer y el 23% ha comenzado a comprar en supermercados más asequibles. También se evidencia una disminución en la dependencia económica de sus familias: solo el 39% recibe ayuda financiera de sus padres, comparado con un 46% el año anterior.
El costo de vida, no obstante, sigue siendo una barrera significativa para el 51% de los encuestados. El 35% considera que sus gastos mensuales son más altos de lo esperado, sobre todo en rubros como alimentos (63%), alquiler y servicios públicos (47%) y comidas fuera de casa (42%). Este contexto de presión financiera ha llevado al 53% a declarar que no gana lo suficiente para llevar el estilo de vida que desea.
En términos de ahorro, la situación es preocupante. El 55% no cuenta con un fondo de emergencia que cubra al menos tres meses de gastos, y el 43% afirma que no está en condiciones de ahorrar para su jubilación en los próximos cinco años, a pesar de tener la intención de hacerlo. Solo el 25% ha contribuido a una cuenta de retiro en el último año y un 21% ha invertido en la bolsa.
Curiosamente, a pesar de las restricciones presupuestarias, los jóvenes aún encuentran espacio para pequeños gustos personales. El 57% se permite alguna compra no esencial al menos una vez por semana como forma de celebrar logros o sobrellevar días difíciles. Sin embargo, el 59% reconoce que estas compras impulsivas pueden llevarlos a gastar más de lo previsto.
En el plano emocional, un tercio de la Generación Z experimenta estrés financiero. Para el 52% de ellos, la inestabilidad económica general es la causa principal. A pesar del estrés, el 90% toma medidas para contrarrestarlo, como revisar el saldo bancario (69%), hacer presupuestos (64%) o pagar facturas con anticipación (46%). No obstante, para un 33%, el estrés puede traducirse en evasión de sus responsabilidades financieras, y un 30% se da un “gustito” cuando se siente agobiado por el dinero.
Un aspecto positivo del informe es que la Generación Z muestra una actitud saludable hacia el dinero en su vida social y sentimental. El 66% no siente presión de sus amistades para gastar más allá de sus posibilidades, y el 42% se siente cómodo rechazando planes por razones económicas. Además, el 78% considera que la responsabilidad financiera es un atributo fundamental en una pareja.
Este estudio fue realizado entre el 4 y el 25 de abril de 2025 por Ipsos y se basó en encuestas a más de mil adultos en EE.UU., incluidos 915 jóvenes de la Generación Z. El margen de error es de aproximadamente 3.5 puntos porcentuales.
La investigación forma parte de la iniciativa Better Money Habits de Bank of America, que busca fomentar la educación financiera a través de herramientas accesibles y contenido gratuito en inglés y español. Con recursos como la Guía Financiera Gen Z, la plataforma ofrece consejos sobre presupuesto, crédito, inversiones y más, con un enfoque claro y práctico para empoderar a las nuevas generaciones.
Fuente: Este artículo fue escrito en base a un informe del Bank of America
Imagen: Freepik











