Redacción/ Miami.
Los problemas continúan para Uber.
La empresa de movilidad ha tenido que hacer frente a varios conflictos judiciales en diversos países debido a las movilizaciones de los taxis habituales. Después, se produjeron varias denuncias de acoso por parte de usuarias de este servicio que aseguraron haber sufrido ataques sexuales por parte de los conductores. Sin embargo, ahora es el que era CEO de la compañía, Travis Kalanick quien se ha retirado de la empresa por un tiempo indefinido, por un escándalo de acoso sexual a las empleadas del que se conoció su información recientemente. Kalanick no es el único de los altos directivos de Uber que ha tenido que salir de la empresa debido a este tipo de acusaciones.
Kalanick ha informado a sus trabajadores sobre su excedencia indefinida a través del correo electrónico. La decisión no ha sido personal de Kalanick, sino que se ha votado en la Junta Directiva tras la redacción de un informe por parte del ex-Fiscal General de los Estados Unidos, Eric Holder, en el que se recomendaba que el CEO dejará su puesto de trabajo puesto que las acusaciones tenían una base sólida. Hasta el momento, la salida de Kalanick es transitoria y no definitiva, y se espera que Uber reorganice toda su estructura en las próximas semanas.
El caso comenzó a principios del año 2017, cuando una ingeniera de software de la compañía, Susan Fowler, informó a través de su blog que su etapa en Uber fue “una pesadilla de sexismo, acoso sexual y despotismo”. La compañía, entonces, decidió abrir una investigación que derivó en varios casos más que acabaron por afectar a numerosos directivos de la compañía. La situación en Uber ya no era buena debido a las varias circunstancias de negocio a las que tiene que hacer frente. Y ahora, hay algo que huele muy mal en la compañía.










