Miami, FL, viernes 18 de septiembre de 2026. El sur de Florida ya no es solamente uno de los grandes destinos turísticos y residenciales de Estados Unidos. La región se ha convertido también en hogar de algunas de las mayores fortunas del país, una transformación que está dejando su huella en sectores como los bienes raíces, las finanzas y los servicios de lujo.
La edición 2026 del Forbes 400, publicada esta semana, muestra un nuevo récord: los 400 estadounidenses más ricos acumulan conjuntamente US$8 billones (trillion en inglés), frente a US$6.6 billones en 2025. Para ingresar al exclusivo ranking este año es necesario poseer al menos US$4.4 mil millones. Forbes calculó las fortunas utilizando valores correspondientes al 4 de septiembre de 2026.
El sur de Florida ocupa un lugar destacado en este mapa de riqueza. Un análisis del ranking señala una creciente concentración de grandes fortunas en Miami-Dade, Broward y Palm Beach, impulsada por empresarios tecnológicos, inversionistas, gestores de fondos, ejecutivos y desarrolladores inmobiliarios.
El nombre más sobresaliente es Jeff Bezos. El fundador de Amazon aparece segundo entre los estadounidenses más ricos, con una fortuna estimada por Forbes en US$378 mil millones. Su patrimonio aumentó US$137 mil millones respecto del ranking anterior, beneficiado por Amazon y una valoración considerablemente mayor de Blue Origin.
Otro gigante empresarial residente en la región es Larry Ellison, cofundador de Oracle. Forbes lo sitúa con US$204 mil millones en su lista 2026 y registra su residencia en Manalapan, en Palm Beach County.
También destaca Thomas Peterffy, pionero del trading electrónico y fundador de Interactive Brokers. Residente de Palm Beach, Peterffy llegó a Estados Unidos desde Hungría en 1965 y construyó una de las mayores fortunas de la industria financiera. Forbes lo identifica además como uno de los mayores propietarios de tierras, con más de 560,000 acres, principalmente en Florida.
Pero el fenómeno trasciende los nombres individuales. La llegada y consolidación de grandes patrimonios está alimentando la demanda por residencias frente al mar, condominios de ultralujo, aviación privada, instalaciones para megayates y servicios especializados para clientes de alto patrimonio. Al mismo tiempo, esta expansión coincide con desafíos regionales en materia de vivienda asequible e infraestructura.
Para el sur de Florida, la concentración de multimillonarios representa mucho más que una colección de mansiones. Es una señal de cómo Miami y Palm Beach están ganando protagonismo dentro del nuevo mapa estadounidense del capital, atrayendo empresarios e inversionistas capaces de transformar mercados completos y generar nuevas oportunidades alrededor de la gestión de patrimonio, inversiones, real estate y servicios financieros.







