Redacción/ Miami.
La tensión que se vive en el planeta desde que Donald Trump asumiera el poder en la Casa Blanca y decidiera atacar Siria, Afganistán y amenazar a Corea del Norte con otro ataque, tiene influencia en la economía mundial.
No solo se trata de la inestabilidad propia de la tensión armamentística, sino que el hecho de que Estados Unidos haya impulsado una serie de acciones hostiles contra países en los que se produce gran cantidad de petróleo, y en contra de las advertencias de países tan importantes para la estabilidad del precio del crudo como son Rusia o Irán, ha provocado que a inicios de esta semana el precio del petróleo haya bajado 35 centavos.
En la actualidad, el barril de Brent se paga a 55,54 dólares, lo cual implica una situación que la Organización de Países Exportadores de Petróleo no busca desde hace varios años, en los que trata de establecer un precio alto al barril, desde que se produjera la crisis de su precio a principios de la década, cuando el barril llegó a costar tan solo 40 dólares. Esta situación, sin embargo, no solo se produce debido a la tensión entre países. El aumento de suministro de crudo por parte de Estados Unidos, que implica la entrada en el comercio internacional de un nuevo vendedor, y los buenos datos de la economía china en el primer trimestre también han tenido influencia en el precio del crudo.
Desde que Estados Unidos consolidó su papel como exportador de petróleo, el gigante norteamericano se ha convertido en el tercer productor mundial. Este hecho ha provocado que se produzca un sobreabastecimiento de crudo en todo el planeta, lo cual acaba por tirar de los precios hacia abajo. Esta bajada de los precios tiene como consecuencia que algunos países, cuya economía depende en su totalidad del petróleo, vean como se hace más complicada su estabilidad económica.










