Redacción/ Miami.
Desde hace casi 10 años no se alcanzaba en Estados Unidos una tasa de construcción de vivienda tan alta como el que se registró el pasado mes de febrero. La entrada en el gobierno de Donald Trump quien parece estar a favor de medidas proteccionistas para su país y de inversión pública, parece haber revitalizado el mercado inmobiliario del país. A pesar de que existe una proyección de desaceleración económica en el país para el primer trimestre, parece que la economía continúa firme y consolidada en el aspecto familiar, a tenor del dato que se ha recogido acerca del mercado de la vivienda.
Otro dato positivo para la economía estadounidense que se conoció durante el día de ayer es el descenso del número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios estatales por desempleo durante la semana pasada, es decir la segunda del mes de marzo. A pesar de que el dato no es conclusivo, lo cierto es que se suma a otros factores optimistas de la economía del país, sobre todo en su mercado laboral.
Estos datos fueron publicados un día después de que la Reserva Federal elevara las tasas de interés por tercera vez desde la crisis financiera de 2008. Recordemos que antes de esta subida, el precio del dinero era 0 en el país norteamericano. Ante esta decisión, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo a los periodistas que se agolparon frente a la sede del organismo para conocer las causas y las consecuencias de esta actuación que “existe confianza en la solidez de la economía del país y su resistencia a los impactos que se puedan derivar”.
La construcción de nueva vivienda subió un 3% en febrero hasta una tasa anual desestacionalizada de 1.29 millones de casas, según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos. Los economistas más optimistas proyectaban que la tasa tan solo alcanzaría los 1.26 millones de unidades.










