Redacción/ Miami.
Fracaso es la palabra que más se utilizó durante el pasado fin de semana para calificar la cumbre de los grandes líderes del G-20. Estados Unidos no va a desarrollar los grandes acuerdos mundiales que se estaban planteando desde hace años para lograr un acuerdo mundial global. La causa es la política proteccionista que el país norteamericano va a desenvolver tras la llegada del nuevo presidente, Donald Trump. Los acuerdos con Europa, América Latina y el resto del mundo buscaban alcanzar un clima de negocios mucho más abierto, con menos reglas y un peso de la balanza oferta y demanda a la hora de las transacciones internacionales de bienes.
La reunión se produjo en Alemania y en ella, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, sostuvo que Estados Unidos revisará acuerdos que permiten excesos del libre comercio.
«Creemos en el libre comercio, estamos en uno de los mercados más grandes del mundo, somos uno de los mayores socios comerciales en el mundo, el comercio ha sido bueno para nosotros, ha sido bueno para otra gente», aseguró Mnuchin. Además avisó que «queremos reexaminar algunos acuerdos», afirmó, citando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan). También se refirió a algunas normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que deben ser cumplidas mejor y acuerdos más viejos que podrían tener que ser renegociados.
«Esperamos que haya una resolución sobre los cambios de Basilea III/IV», dijo Mnuchin. «Debemos asegurarnos de que traemos unidad al mercado internacional».










