Miami, FL, sábado 15 de junio de 2024 (Por René Palacio). Me siento afortunado de vivir y participar en esta época, presenciando el auge de tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial Generativa. Considero que la tecnología es un impulsor clave para solucionar muchos de los problemas que enfrentamos hoy en día. Sin embargo, es claro que la tecnología por sí sola no es suficiente. Necesita ir acompañada de un sentido de responsabilidad y una aceptación de las consecuencias que históricamente han surgido en cada punto de inflexión tecnológico. A menudo, como personas, negocios y sociedad, ignoramos las particularidades del impacto que conlleva cada decisión en el desarrollo de productos y servicios que, en última instancia, están destinados al ser humano.
Bill Gates resume bien esta idea, diciendo que: “La era de la inteligencia artificial está llena no solo de oportunidades, sino también de responsabilidades”.
Hoy en día, el liderazgo enfrenta uno de sus mayores retos. Si bien la creación de la computadora personal, internet y el teléfono móvil representaron grandes cambios, el desarrollo de la IA promete ser el cambio más rápido al que nos hemos enfrentado, alterando la manera en que trabajamos, aprendemos, viajamos y nos comunicamos.
Es crucial abandonar la teatralidad y la trascendencia detrás del término ‘inteligencia artificial’ y verlo como lo que realmente es: un modelo que, hasta ahora, combina el conocimiento práctico de nuestros equipos y la información que hemos proporcionado a internet durante años, permitiéndonos obtener los mismos resultados de manera más rápida y productiva. Reitero, por lo menos hasta hoy.
Hemos visto el impacto de un programa de IA simple como ChatGPT que promete grandes avances en productividad para el futuro, y por ello, este momento es clave para tomar decisiones informadas al respecto.
Jaron Lanier comenta en uno de sus artículos que debemos aprender a hablar de IA de una manera que no evoca apocalipsis o reemplazo humano. Al comprender esto, reconoceremos la responsabilidad que conlleva, los beneficios y cómo las personas y empresas que hacen buen uso de ella se diferenciarán.
Hablemos un poco entonces de cómo esta tecnología se está integrando a nuestras vidas.
Productividad: Tener muchas herramientas de IA incorporadas en tu negocio no garantiza que lo estés haciendo bien. Lo que realmente permitirá que las personas y las compañías aprovechen estas herramientas será el grado de especialización del talento y la estrategia adecuada de integración de IA en tu vida y en tu negocio.
Una industria que, desde mi perspectiva, evolucionará más rápido de lo que ya estamos viendo es la industria Fintech. La IA está redefiniendo esta industria, impulsando un gran ecosistema de neo bancos en crecimiento, con un árbol de servicios impulsados por IA Generativa que ofrecen mayor valor a los usuarios en términos de rapidez y confiabilidad.
• Personalización de servicios
• Mejora en la toma de decisiones financieras
• Detección de fraude
• Evaluación de crédito, con mejoras como análisis de datos más completo, predicciones más precisas, mayor velocidad y reducción de sesgos.
Es emocionante cuantos cambios se comienzan a ver en cada industria y por ello es importante identificar los cambios transformadores y entender cuando una tecnología se convierte en una tecnología de propósito general y apostarle para la innovación actuando para no quedarnos como líderes paralizados ante la incertidumbre, pero conscientes de las decisiones para no tomarlas solo por miedo a quedarnos atrás “FOMO” (acrónimo del inglés “Fear of Missing Out”, que significa “miedo a perderse algo”).
Sobre todo porque la historia nos dice: que cuando la tecnología hace algo malo o que no nos gusta no existe una cadena de responsabilidad, no hay nadie a quien llamar, no hay nadie a quien pedir ayuda y ningún recurso para solucionar.
Es crucial establecer reglas de juego que nos permitan obtener los mayores beneficios de la IA en este y otros mercados, mientras manejamos cualquier desventaja que se presente. Ahora que la IA se ha democratizado y cualquier persona tiene acceso y alcance masivo a través de ella, es momento de pensar en cómo nuestros productos y servicios pueden tener en cuenta el impacto que generan con cada innovación, un tema que debería ser natural e inherente a todas las empresas.
Por Rene Palacio.












