Redacción/ Miami.
La primera protesta masiva durante la toma de posesión de un presidente de Estados Unidos fue la de las sufragistas que desfilaron el día antes de la toma de posesión de Woodrow Wilson en 1913 para pedir el derecho al voto.
Las sufragistas fueron pacíficas pero sufrieron insultos y asaltos de grupos de hombres que bloqueaban el paso. La crónica del New York Times de marzo de 1913 (cuando se celebraba entonces la toma de posesión) cuenta cómo Wilson evitó la zona de la marcha aquel día y renunció a pasar por la avenida de Pensilvania para llegar hasta su hotel.

Foto: Woodrow Wilson Presidential Library
El 20 de enero de 1969, mientras la limusina del presidente Richard Nixon avanzaba hacia la Casa Blanca después del juramento, decenas de miles de personas gritaban contra él a su alrededor. Tiraban piedras, tomates y petardos, vociferaban insultos y le hacían gestos obscenos. Nunca un político recién elegido para el cargo más importante de Estados Unidos había sido recibido así en Washington.

Foto: Wikicommons
En enero de 2001, George W. Bush vivió momentos parecidos a los de Nixon en el camino entre el Capitolio y la Casa Blanca. Alguien consiguió alcanzar su vehículo con huevo. no pudo hacer el tradicional desfile a pie en aquella primera toma de posesión. Hasta los últimos metros, ya cerca de la Casa Blanca, no se pudo bajar de la limusina.

Foto: Wikicommons










