Redacción/ Miami.
Rodrigo Rato, exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ex vicepresidente del gobierno español, fue condenado el día jueves a 4 años y medio de prisión por el uso de tarjetas opacas al fisco durante su presidencia de Caja Madrid, lo que significó el abusivo apoderamiento del patrimonio de esa entidad.
La justicia española condenó igualmente a Miguel Blesa, quien ejerció el cargo antes que Rato, por 6 años y por los mismos motivos, en un delito de apropiación indebida. Se estima que entre los años 1999 y 2012 entre ambos condenados y 63 directivos corruptos más de Caja Madrid, gastaron con el uso de estas tarjetas una suma que llega a los 12 millones de euros para sus gastos y caprichos personales.
En estos ostentosos gastos se puede resaltar 3 millones de euros en restaurantes, más de 1 millón en transporte y viajes, más de 1 millón en almacenes, alrededor de 700.00 en ropa y unos 800.000 en hoteles.
Este caso que comenzó a destaparse en el 2014 fue de gran impacto para los españoles, ya que cabe recordar la dura crisis económica que se vivió en la madre patria, que ocasionó años de recortes laborales y sociales y cuando se había rescatado la banca con fondos públicos.










