Redacción/ Miami.
El grupo Fiat Chrysler anunció que invertirá 1.000 millones de dólares en dos de sus plantas de Estados Unidos, con la creación de 2.000 nuevos empleos, como parte de un plan de modernización que fue anunciado hace un año.
El plan de industrialización, como lo denomina la compañía, está pensado para resucitar la producción del Jeep Wagoneer y del Grand Wagonner.
«El beneficio adicional de la inversión en Warren (Michigan) es que permitirá a la planta producir la camioneta ‘pickup’ de trabajos pesados Ram, que se produce actualmente en México», agrega el comunicado oficial.
Ohio y Michigan son dos de los estados clave que dieron la victoria electoral a Donald Trump en la pasadas elecciones presidenciales. Durante la campaña, prometió imponer un arancel del 35% a los vehículos importados de países de bajo coste. Ford Motor renunció la semana pasada a una inversión de 1.600 millones en México para expandir la producción, con la construcción de una planta en el país.
Chrysler, como General Motors, tuvo que ser rescatada en 2009 tras declararse en suspensión de pagos. El tercer fabricante de EE UU superó la bancarrota tras ser adquirida por el grupo Fiat. La compañía explica que esta anuncio, combinado con el que se hizo el pasado verano, “demuestra el compromiso” para reforzar la base manufacturera en el país y ajustarla con la creciente demanda por los modelos Jeep.










