Redacción/ Miami.
Las autoridades venezolanas ocuparon la planta del fabricante de automóviles estadounidense, General Motors Co. junto a los vehículos de la sede. La compañía decidió cerrar las operaciones en el país venezolano tras lo que supone la primera nacionalización de las instalaciones de una gran empresa en el país después de más de 2 años.
La fábrica de GM fue tomada «inesperadamente», según un comunicado del fabricante de automóviles. La empresa «rechaza enérgicamente las medidas arbitrarias adoptadas por las autoridades y tomará enérgicamente todas las acciones legales, dentro y fuera de Venezuela, para defender sus derechos», según indica la compañía automovilística ese mismo comunicado.
El cierre de la planta ocurrió justo en el momento en el que los manifestantes opositores inundaron la capital de Caracas en la mayor manifestación de oposición al gobierno del presidente Nicolás Maduro en meses. Según las cifras de venta, la industria automotriz se ha derrumbado, con una caída de ventas de un 92 por ciento en el pasado mes de marzo, ya que la escasez de dólares en el país ha provocado que los vehículos sean demasiado costosos para todos, excepto para los venezolanos más ricos.
Bajo el gobierno de Maduro, Venezuela está experimentando la peor recesión en décadas. El producto interno bruto se desplomó un 10% en 2016, según el Fondo Monetario Internacional, ya que los ingresos del petróleo que representan el 95 por ciento de las ganancias del país en moneda extranjera han caído junto con el precio del crudo. Con la falta de efectivo del país destinado a las importaciones, los ciudadanos deben esperar en colas pacientemente para encontrar artículos básicos. En cuanto a la respuesta de Estados Unidos, el Departamento de Estado del país norteamericano está revisando los detalles del caso que involucra a GM y está llamando a las autoridades para asegurar que se resuelva rápidamente, dijo el portavoz de la compañía, Mark Toner. «Un sistema judicial justo, previsible y transparente es crítico para implementar las reformas económicas esenciales que son cruciales para restaurar el crecimiento y atender las necesidades del pueblo venezolano», dijo Toner al respecto.










