Redacción/ Miami.
Afortunadamente el terremoto que sucedió en Chile de escala 7.6 solo trajo algunas consecuencias materiales pero nada que lamentar y la amenaza de tsunami también terminó. La zona más afectada del país por el fuerte sismo fue la isla de Chiloé, la segunda más grande de América del Sur.
El gobierno ha desplegado maquinaria y equipos de apoyo para reparar y restablecer las vías que se vieron afectadas, entre éstas, la que sufrió mayor daño es una carretera que atraviesa esta isla turística, primordialmente entre las ciudades de Quellón y Castro.
“Están todos nuestros equipos en la isla para restablecer la conectividad. El resto funciona normalmente, las ciudades están funcionando” informó el ministro de Obras Públicas de Chile, Albergó Undurraga.










