Miami, FL, viernes 18 de septiembre de 2026. La intensificación de los operativos migratorios está comenzando a tener consecuencias que van más allá del debate sobre inmigración en Doral. Comerciantes de la ciudad aseguran que el temor entre residentes y trabajadores está reduciendo el movimiento en restaurantes y otros establecimientos, con algunos negocios reportando fuertes caídas en sus ventas.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fueron vistos el miércoles en distintos puntos de Doral. CBS News Miami informó sobre detenciones, incluida una cerca de Northwest 41st Street y 107th Avenue, mientras videos difundidos durante las últimas semanas han mostrado otras operaciones migratorias en la ciudad.
Para algunos empresarios, el efecto ha sido inmediato. Katia Rios, de Pipo Burgers, aseguró que las ventas del establecimiento han caído un 70% y que durante algunas horas el negocio permanece prácticamente vacío. Su explicación es que parte de la clientela tiene miedo de salir y encontrarse con agentes migratorios. Se trata del dato reportado por ese establecimiento, no de una medición general de las ventas de toda la ciudad.
Otros comerciantes describen problemas para mantener a sus trabajadores. Angelica Yepez, copropietaria de un restaurante, dijo haber perdido seis empleados que dejaron de trabajar por temor a ser detenidos, pese a que, según su testimonio, habían solicitado asilo político. La empresaria afirmó que quedó con apenas un empleado y pidió una respuesta más directa de las autoridades municipales.
La preocupación no parece limitarse a casos aislados. Univision reportó esta semana negocios con caídas de hasta 70% en ventas y establecimientos afectados por la salida de trabajadores. Una escuela de karate, por ejemplo, aseguró que su matrícula había disminuido aproximadamente a la mitad durante las últimas semanas.
FRAGA: LA CIUDAD TIENE LIMITACIONES
La alcaldesa de Doral, Christi Fraga, reconoció las preocupaciones de comerciantes y residentes y afirmó que no está de acuerdo con la manera en que algunas situaciones están siendo manejadas. Sin embargo, señaló que el gobierno municipal no puede impedir que agentes federales realicen operaciones de inmigración y que la ciudad tampoco recibe aviso previo de esos operativos.
Fraga sostiene que funcionarios locales están realizando llamadas y manteniendo conversaciones para transmitir las preocupaciones de la comunidad, aunque reconoce las limitaciones de la ciudad para intervenir directamente.
La situación plantea ahora un desafío económico adicional para Doral: qué ocurre con una economía local fuertemente dependiente del consumo, los restaurantes y los pequeños negocios cuando una parte de sus clientes y trabajadores tiene temor de salir de casa. Por ahora no existe una cifra oficial que permita medir el impacto económico total, pero los testimonios de comerciantes muestran que el efecto ya se está sintiendo en algunos sectores de la ciudad.








