Miami, FL, martes 22 de septiembre de 2026. Elon Musk vuelve a elevar las expectativas alrededor de uno de los vehículos más esperados —y retrasados— de Tesla: la nueva generación del Roadster.
“Va a ser espectacular. La emoción está garantizada. El éxito no está garantizado, pero la emoción sí”, aseguró el CEO de Tesla al anticipar la presentación que la compañía prepara para el próximo 1 de octubre.
La frase refleja el estilo característico de Musk, pero también reconoce implícitamente el enorme desafío que representa el proyecto. El empresario fue todavía más lejos al señalar que necesitarán una audiencia presente para confirmar que lo que mostrarán durante la demostración “no es inteligencia artificial”.
Tesla presentó originalmente el concepto de la segunda generación del Roadster en 2017 y anunció entonces planes para comenzar su producción en 2020. Sin embargo, el vehículo ha experimentado sucesivos retrasos y todavía no ha llegado a los clientes.
Ahora, casi nueve años después de aquella presentación, Tesla vuelve a colocar al superdeportivo eléctrico en el centro de su estrategia de producto.
US$50.000 PARA RESERVARLO
La compañía reabrió recientemente las reservaciones del Roadster. Los interesados deben realizar inicialmente un pago reembolsable de US$5.000 mediante tarjeta de crédito y completar posteriormente una transferencia de US$45.000 dentro de los siguientes diez días.
Tesla todavía no ha confirmado públicamente el precio final, las especificaciones definitivas ni el calendario de producción del nuevo modelo. Esos serán algunos de los grandes interrogantes que podrían despejarse durante la presentación del 1 de octubre.
El Roadster ha sido concebido como un vehículo destinado a demostrar hasta dónde puede llegar la tecnología de Tesla. La versión presentada en 2017 prometía una aceleración de 0 a 60 millas por hora en menos de 1,9 segundos, una velocidad máxima superior a 250 mph y una autonomía estimada de 620 millas.
Musk ha elevado posteriormente las expectativas al hablar de una versión equipada con tecnología desarrollada junto con SpaceX, incluyendo propulsores de gas frío que podrían llevar el desempeño del automóvil a niveles poco habituales para un vehículo de producción.
Pero las especificaciones finales deberán esperar hasta la presentación.
El nuevo Roadster llega además en un momento en que Tesla busca demostrar que puede continuar innovando más allá de sus modelos actuales y de su creciente apuesta por la conducción autónoma, la inteligencia artificial y la robótica.
Por ahora, Musk evita garantizar el resultado. Lo único que promete es el espectáculo.
Y tratándose de Tesla, esa frase ya ha conseguido exactamente lo que buscaba: volver a poner al Roadster en el centro de la conversación.








