Redacción/ Miami.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) renovó el jueves un acuerdo con una docena de otros productores de petróleo para rebajar los niveles de crudo suministrado hasta marzo de 2018.
Además, dicha organización señaló que existe un posible aumento de precios de este recurso a pesar de la creciente producción de los productores de esquisto en Estados Unidos. El pacto profundizó la alianza entre la OPEP, liderada por su principal exportador, Arabia Saudí y Rusia, que produce más crudo que cualquier otro país. Tanto Arabia Saudí como Rusia se vieron afectadas por la masiva llegada de petróleo de las compañías estadounidenses de esquisto, que se han beneficiado del financiamiento proveniente de inversores de Wall Street para continuar produciendo un enquisto beneficiado por sus precios bajos.
La coalición saudí-rusa que conforma casi dos docenas de productores de petróleo, no tuvo otra opción que extender su acuerdo al primer trimestre del año próximo. Sin embargo, los precios no han aumentado significativamente y la oferta mundial de petróleo no se ha agotado hasta este momento. La inacción podría haber provocado la caída del mercado, junto a los hechos de que Arabia Saudí prevé fundar su gigantesca compañía estatal de petróleo y el presidente Vladimir Putin se prepara para las elecciones del país en el año 2018. El acuerdo del jueves mantendría los niveles de producción en unos 1,8 millones de barriles diarios menos que el año pasado, lo cual equivale a cerca del 2% del suministro mundial de petróleo.
El ministro de Energía de Arabia Saudita, Khalid al-Falih, insistió el jueves en que los esfuerzos de la coalición estaban funcionando y sólo necesitaban más tiempo. Incluso con un nuevo acuerdo en la mano, el crudo Brent, el punto de referencia global del petróleo, cayó un 1% hasta los 53,37 dólares por barril entregado en junio, mientras que West Texas Intermediate cayó alrededor de 1,29% hasta los 50,70 dólares por barril. La noticia decepcionó a los inversores que esperaban más, dijo Helima Croft, analista de RBC Capital Markets.










