Redacción/ Miami.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) da la crisis financiera del país por concluida. O al menos se ha decidido por comenzar a actuar como justo antes del receso en el que se introdujo el país hace ya casi 9 años. La Fed ha vuelto a colocar los tipos de interés por encima del 1% después de encarecer en un cuarto de punto el precio del dinero, durante el día de ayer.
Además, el banco central estadounidense ya prepara las herramientas a través de las cuales se despojará de los activos que almacenó durante la crisis. Con ello, la administración financiera del país logrará sustentar el crecimiento de la economía en el futuro y financiar aquellos proyectos que se han quedado en el cajón durante los últimos años.
El nuevo margen de referencia para el dinero estará fijado entre el 1% y el 1,25%. Esto significa que préstamos, ahorros o hipotecas encarecerán su valor ese porcentaje a partir de esta subida. El ascenso en el valor del dinero es la cuarta subida desde diciembre de 2015. Un año después se subió de nuevo y hubo un nuevo ascenso en el pasado mes de marzo. No obstante, los miembros de la Reserva Federal, encabezados por la presidenta Janet Yellen, ya anticipan una nueva subida para el mes de septiembre, con el objetivo de dar paso después a la segunda parte de su plan: reducir el balance de activos de la Fed.
En efecto, Yellen, insiste en que este proceso de fin de estímulos que se inició hace ya año y medio continuará gradualmente en el futuro. Sin embargo, la subida de los tipos de interés se puede ver afectada por otra de las tareas que la Reserva Federal debe asumir: la venta de deuda. De todas formas, las predicciones al respecto son complicadas por la posibilidad que existe de que se produzca un impulso fiscal derivado de la reforma tributario que Donald Trump desea asumir. Sin embargo, su plan todavía debe pasar por el examen del Congreso. Sobre la venta de deuda, la Reserva Federal posee en este momento activos por un valor de 4,5 billones de dólares, en su mayoría de deuda pública. Se espera que la Fed acabe soltando 6.000 millones de esta deuda pública para después lanzar 4.000 millones en bonos hipotecarios al mes. Otro asunto que intriga a Wall Street es la decisión del presidente Trump sobre Janet Yellen, quien fue muy criticada por el actual presidente durante la campaña electoral. Sin embargo, el magnate no se ha pronunciado acerca de una posible destitución de un cargo sobre el que el jefe de la Casa Blanca tiene la autoridad para nominar a un nuevo responsable. El mandato de Janet Yellen expira a final de enero de 2018.










