Redacción/ Miami.
El desequilibrio global que se produjo después de la victoria de Donald Trump y el espíritu conservador de una parte de las firmas estadounidenses tuvo como consecuencia el aumento de empresas compradas por las firmas norteamericanas en el extranjero, y concretamente en Europa.
La debilidad de las monedas europeas también conformó una causa por la que las empresas estadounidenses aprovecharon estos primeros meses de 2017 para adquirir firmas a las que habían observado en sus tendencias en los últimos años.
En concreto, las empresas estadounidenses gastaron más de 70,000 millones de dólares en comprar compañías europeas en los tres meses transcurridos hasta el 31 de marzo, más del doble que lo que gastaron en el mismo período del año anterior y el mayor monto desde 2007, según datos compilados por Bloomberg. En total, se anunciaron acuerdos por US$ 179,500 millones relacionados con empresas de Europa, según los datos, un aumento de 28% con respecto a 2016.
“Las compañías están yéndose a lo seguro, y evitan las fusiones grandes y complejas”, dijo Michael Carr, co-presidente mundial de fusiones y adquisiciones en Goldman Sachs. “Pero existe el deseo, y los equipos directivos están listos para iniciar transacciones significativas – solo depende de la claridad de Washington”. Son varios los expertos económicos que aconsejan en este momento realizar inversiones extranjeras debido a la falta de estabilidad del mercado económico estadounidense.










