Redacción/ Miami.
La Reserva Federal ha aumentado continuamente la tasa de interés del dinero en los últimos meses y todo apunta a que lo haga de nuevo durante estas primeras semanas del mes de junio. Sin embargo, esta serie de subidas en el precio del dinero no ha conseguido su objetivo principal: guiar los mercados hasta un crecimiento consistente. Parece que los movimientos del organismo estadounidense no son suficientes para controlar las condiciones financieras que posibiliten un aumento de las inversiones del país.
Según diversas fuentes conocedoras de los planes de la FED, durante esta semana se producirá la cuarta subida de las tasas de interés del dinero desde diciembre del año 2015. Pero ese esfuerzo no se ha sentido todavía en los mercados financieros, donde las acciones solo han conseguido recuperarse este año y los rendimientos de los bonos han caído, posibilitando un impulso en los préstamos, un crecimiento económico más rápido y, definitivamente, una mayor especulación en el mercado.
El índice bursátil en el que se encuentran las empresas de alta tecnología, el Nasdaq Composite, sigue subiendo un 15%, a pesar del descenso del pasado viernes. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años han bajado a su nivel más bajo desde noviembre, lo cual repercute directamente en que los costos de los préstamos caigan para muchos hogares y negocios, a pesar del interés de la FED en aumentarlos. Las buenas condiciones financieras ocasionan el riesgo de que el mercado se caliente para luego retroceder, provocando que los rendimientos se disparen y se ahoguen los préstamos, afirmó Torsten Slok, economista jefe de Deutsche Bank Securities. Y es algo que podría estar ocurriendo en la actualidad.










