Miami, FL, miércoles 2 de septiembre de 2026. Durante años, buena parte de la conversación sobre el futuro laboral se concentró en programación, inteligencia artificial y otras habilidades digitales. Sin embargo, Marvin Ellison, CEO de Lowe’s, está llamando la atención sobre una escasez que podría tener enormes consecuencias para la economía estadounidense: la falta de trabajadores especializados en oficios.
Desde Lowe’s, Ellison impulsa una gran coalición que reúne empresas, community colleges, asociaciones profesionales y organizaciones sin fines de lucro con un ambicioso objetivo: ayudar a preparar hasta un millón de trabajadores para 2035.
La dimensión del problema explica la iniciativa. Estimaciones citadas por The Wall Street Journal indican que Estados Unidos podría enfrentar un déficit de aproximadamente 2,1 millones de trabajadores especializados para 2030, una escasez cuyo impacto económico podría acercarse a US$1 billón anual.
Lowe’s Foundation, por su parte, ha comprometido US$250 millones durante diez años para apoyar la capacitación en estos oficios.
La paradoja de la inteligencia artificial
Hay un elemento especialmente interesante detrás de esta escasez: la revolución tecnológica podría aumentar, en lugar de disminuir, la necesidad de determinados trabajos manuales.
Las grandes compañías tecnológicas están invirtiendo miles de millones de dólares en centros de datos destinados a proporcionar la capacidad computacional que requiere la inteligencia artificial. Pero esos enormes complejos no pueden construirse solamente con software.
Se necesitan electricistas para instalar y mantener sistemas eléctricos, técnicos para operar equipos, trabajadores de construcción para levantar instalaciones, además de plomeros, soldadores y numerosos especialistas.
En otras palabras, la economía de la inteligencia artificial también necesita personas capaces de trabajar con sus manos.
Esto podría modificar además la conversación sobre educación y oportunidades laborales en Estados Unidos. Durante décadas, obtener un título universitario de cuatro años fue presentado como uno de los principales caminos hacia una carrera exitosa. La creciente demanda de trabajadores especializados demuestra que existen otras rutas capaces de ofrecer estabilidad y posibilidades de crecimiento.
Un CEO con una historia poco convencional
La propia trayectoria de Ellison refuerza ese mensaje de movilidad económica.
Creció en una pequeña comunidad rural de Tennessee y desarrolló una carrera que finalmente lo llevó a dirigir dos compañías Fortune 500, primero J.C. Penney y posteriormente Lowe’s.
Ahora, desde una de las mayores empresas de mejoramiento del hogar de Estados Unidos, está intentando resolver un problema que afecta directamente tanto a compañías como a consumidores.
La iniciativa también deja una enseñanza para otros empresarios: no basta con identificar dónde estará la demanda del futuro; hay que preguntarse quién tendrá las habilidades necesarias para satisfacerla.
La inteligencia artificial puede transformar millones de empleos. Pero paradójicamente, una de las grandes oportunidades laborales de la próxima década podría encontrarse en profesiones que existen desde mucho antes que las computadoras.








