Miami, FL, martes 18 de agosto de 2026. Toyota presentó una actualización integral del Toyota bZ4X, su primer vehículo eléctrico desarrollado sobre una plataforma dedicada para este tipo de motorización. El modelo incorpora cambios en áreas como eficiencia energética, tecnología, confort de marcha y diseño, manteniendo su enfoque como SUV mediano con opciones de tracción delantera y tracción integral.
La renovación también introduce nuevas configuraciones mecánicas y mejoras orientadas a optimizar la experiencia de uso diario. Entre las principales novedades se encuentran ajustes en el sistema de propulsión eléctrica, nuevas funciones de carga y una revisión del interior y la suspensión, además de actualizaciones aerodinámicas y tecnológicas enfocadas en mejorar el desempeño general del vehículo.
Rendimiento y autonomía
Uno de los principales cambios del nuevo bZ4X está en su sistema eléctrico. Toyota desarrolló nuevas eAxles —que integran motor, inversor y transmisión— con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y reducir pérdidas internas.
La versión de acceso con batería de 57.7 kWh y tracción delantera desarrolla 167 hp, mientras que las variantes con batería de 73.1 kWh alcanzan 224 hp en configuración FWD y 343 hp en la opción AWD.
La autonomía máxima homologada es de 569 kilómetros en la versión de tracción delantera con ruedas de 18 pulgadas. En las variantes AWD, la cifra llega hasta 516 kilómetros dependiendo del equipamiento.
Toyota también trabajó en la optimización de los tiempos de carga. El modelo puede recuperar del 10% al 80% de batería en aproximadamente 28 minutos mediante carga rápida DC de 150 kW. Además, incorpora un sistema de preacondicionamiento térmico de batería pensado especialmente para mejorar el desempeño en climas fríos.
La versión con tracción integral aumenta además su capacidad de remolque hasta 1,500 kg, mientras que mantiene funciones orientadas al manejo fuera del asfalto como X-MODE y Grip Control.
Cambios en el exterior
Visualmente, el nuevo bZ4X mantiene la línea general del modelo original, aunque Toyota introdujo varios ajustes orientados tanto al diseño como a la aerodinámica.
El frontal adopta una evolución del lenguaje “hammerhead” de la marca, ahora acompañado por una barra de iluminación LED que conecta los grupos ópticos delanteros. También se rediseñaron el parachoques y la parrilla inferior para generar una apariencia más sólida y tridimensional.
En la parte aerodinámica, Toyota modificó elementos como el spoiler trasero, la superficie inferior del vehículo y algunos componentes de la carrocería para reducir el coeficiente de arrastre de 0.29 a 0.27.
Dependiendo de la versión, el SUV puede equipar ruedas de 18 o 20 pulgadas. Los diseños incluyen componentes enfocados en optimizar el flujo de aire y reducir la resistencia.
Interior y tecnología
En el habitáculo, Toyota realizó una actualización importante del diseño y del equipamiento tecnológico. El tablero ahora tiene una disposición más horizontal y minimalista, acompañado por una nueva pantalla multimedia central de 14 pulgadas.
La consola central, denominada por la marca como “digital island”, agrupa el selector de cambios, cargadores inalámbricos y diferentes espacios de almacenamiento.
El cuadro de instrumentos fue reposicionado sobre el volante para reducir el movimiento visual del conductor al consultar información. También se añadieron nuevos datos específicos sobre el funcionamiento de la batería y los tiempos de carga.
Toyota incorporó mejoras orientadas al confort acústico mediante nuevos materiales aislantes, cristales acústicos y refuerzos para reducir vibraciones y ruido en el habitáculo.
Entre los elementos disponibles se encuentran iluminación ambiental con 64 colores, techo panorámico, tapicerías elaboradas parcialmente con materiales reciclados y un sistema de climatización optimizado para reducir el consumo energético.











