Redacción/ Miami.
Tal vez para los más jóvenes el término Pac-Man es algo desconocido, o si tal vez lo han escuchado o visto, podrían creer que es un videojuego aburrido y que no se puede comparar a la emoción que sienten con juegos de última tecnología de PlayStation 4 o XboX, como Grand Theft Auto, donde un personaje debe pasar obstáculos y cumplir con misiones en ambientes totalmente realistas, manejando carros y disparando a la gente.
Lo que no saben ellos es que Pac-Man, este juego de los 80, donde un hambriento círculo amarillo con boca que abre y cierra a medida que se mueve por un laberinto y se alimenta de galletas, fantasmas y frutas, fue una influencia clave para que se pudiera desarrollar toda una generación de nuevos videojuegos, ambiciosos y ricos en contenido, con ese patrón de desplazarse por un laberinto, persiguiendo y eludiendo, y atacando y escapando.
Este juego fue creado por Masaya Nakamura, quien trabajaba para Namco, compañía famosa por crear videojuegos de gran renombre, y fue lanzado al mercado en mayo de 1980. Nakamura murió y dejó una huella en los aficionados a los videojuegos, que agradecen hoy su creativo legado, anunció oficialmente el lunes el importante fabricante de juguetes y videojuegos japonés Bandai Namco Holdings.









