Redacción/ Miami.
Es muy triste la realidad que tienen que vivir muchos latinoamericanos que al no encontrar oportunidades de trabajo en su país y poder ofrecer un futuro digno y pleno económicamente hablando a sus familias, deciden tomar la difícil decisión de hacer maletas y abandonar su país para buscar un futuro mejor en los Estados Unidos.
Pero la realidad es que lograr el sueño americano no es nada fácil, comenzando por las estrictas leyes de inmigración donde para la mayoría de países es requerida una Visa para poder ingresar al país, y el proceso y requerimientos para poder adquirirla son bastante exigentes y no todas las personas tienen la capacidad de poder recibir una, esa es la razón por la cual muchos latinoamericanos, en especial mexicanos y centroamericanos, toman la difícil decisión de cruzar la frontera de forma ilegal.
Una manera es cruzando el árido desierto, tratando de evadir las carreteras donde la patrulla de la frontera opera y donde miles de personas han perdido su vida ante las inclementes altas temperaturas o siendo asesinados por rancheros estadounidenses que sienten como una amenaza ver a alguien “extraño” entrando a su propiedad, o por los mismos “coyotes” que se ofrecen como guías para pasarlos. Es triste, pero entre el año 2000 y el 2015, más de 6000 personas murieron tratando de llegar a un país que les puede ofrecer un futuro mejor. Muchas de estas personas que han muerto en el desierto han sido encontradas por las autoridades, pero no han podido ser identificadas por diferentes factores y sus familiares ignoran lo sucedido, muchas veces cayendo en la desesperación y tratando de solucionar la pregunta de ¿qué pasó con mi familiar? ¿estará vivo o muerto?
Por esta razón el Texas Observer creó una triste, fuerte y dramática página web llamada I Have a Name o Yo tengo un Nombre, ofrecida tanto en inglés como en español, donde son exhibidas en fotografías prendas de vestir de las personas fallecidas que han sido encontradas en la frontera con Texas, con alguna información aproximada como la edad, para que las personas que estén pasando por esta expectativa y dolor puedan reconocer e identificar a sus familiares mediante estas.










