Redacción/ Miami.
El presidente Donald Trump emitió este lunes una versión modificada del decreto que suspende el programa de refugiados por 120 días y prohíbe el ingreso a Estados Unidos por 90 días a personas de Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen, pero eliminó a Irak de la medida, la cual entrará en vigor el próximo 16 de marzo y ya fue rechazada por la comunidad inmigrante.
El gobierno de Trump decidió sacar de la lista a Irak, porque ese país ha puesto en marcha nuevas medidas para escudriñar a quienes solicitan visa para viajar a Estados Unidos, además de que ha estrechado su colaboración con EEUU en la lucha contra militantes islámicos extremistas.
Durante la suspensión, las autoridades realizarán una “revisión exhaustiva” y elaborarán nuevos requisitos para el procesamiento de inmigrantes y refugiados, con el objetivo de reforzar la seguridad nacional, explicó la Casa Blanca. La nueva orden entrará en vigor el 16 de marzo y no afectará a los ciudadanos que poseen la tarjeta de residente permanente («green card»), un permiso que permite a los extranjeros trabajar en el país y solicitar la ciudadanía estadounidense.
La nueva reglamentación aclara que todos los individuos con un visado en regla pueden viajar a Estados Unidos, incluidos aquellos que pertenecen a los seis países de mayoría musulmana: Irán, Somalia, Yemen, Libia, Siria y Sudán.
Funcionarios del gobierno de Trump han dicho que la nueva orden ejecutiva aspira a dejar atrás las impugnaciones jurídicas a la primera. Su objetivo será el mismo: Impedir la entrada a Estados Unidos a potenciales terroristas mientras el gobierno evalúa el sistema de revisión para refugiados y solicitantes de visa de ciertas partes del mundo.
Rex Tillerson, durante una rueda de prensa en la Sala de Prensa de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del edificio Ronald Reagan en Washington, Estados Unidos, dijo que el nuevo veto migratorio es «vital» para la seguridad del país, y pidió a sus aliados en todo el mundo que «entiendan» que se trata de un esfuerzo «temporal» para reforzar los controles migratorios.










