Redacción/ Miami.
El teléfono Galaxy S8 llega a los Estados Unidos no de la mejor manera, debido a las malas críticas recibidas en Corea en especial por problemas con sus pantallas táctiles.
A pesar de esto sus esfuerzos para recuperar la confianza de sus clientes van a ser máximos debido a la oleada de críticas hacia la compañía durante el año pasado, cuando sus dispositivos Galaxy Note 7 reportaron casos de recalentamiento en la batería y posterior explosión de estas, lo cual desencadenó en el retiro de 3 millones de estos aparatos.
Aun así, la compañía está conteniendo el aliento debido a que clientes en Corea del Sur, y quienes ya habían ordenado previamente la unidad, se están quejando de que sus unidades cuentan con un matiz rojizo en sus pantallas.
Samsung asegura que este color rojizo de la pantalla de sus celulares no es un defecto de fabricación y los usuarios podrán invertir este color y arreglarlo de la manera deseada, ingresando a la configuración del teléfono y personalizándolo a su manera.
«El Galaxy S8 fue construido con una pantalla adaptable que optimiza la gama de colores, la saturación y la nitidez dependiendo del entorno», dijo la compañía en una declaración por correo electrónico. Samsung no dijo cuántas quejas recibió sobre el color de la pantalla.










