Miami, FL, miércoles 23 de septiembre de 2026. Royal Caribbean Group acaba de dar uno de sus pasos más ambiciosos fuera del mar. La compañía con sede en Miami acordó adquirir el 50% de Sandals Resorts International por US$3.000 millones, una operación que amplía significativamente su presencia en el negocio de las vacaciones terrestres y fortalece su apuesta por convertirse en una compañía integral de experiencias turísticas.
La transacción representa un movimiento estratégico para Royal Caribbean, tradicionalmente identificada con los cruceros a través de marcas como Royal Caribbean, Celebrity Cruises y Silversea. Con Sandals, el grupo suma exposición a uno de los nombres más reconocidos del segmento de resorts “all-inclusive” del Caribe.
MÁS ALLÁ DE LOS CRUCEROS
La operación no surge de manera aislada. Royal Caribbean Group lleva varios años desarrollando una estrategia que busca transformar a la empresa de un operador de cruceros en una compañía global de vacaciones.
El grupo viene aumentando su inversión en destinos privados y experiencias en tierra. En 2025 inauguró Royal Beach Club Paradise Island y tiene previsto ampliar su portafolio de destinos terrestres hasta ocho para 2028. La adquisición de la participación en Sandals lleva esa estrategia a otra dimensión.
La lógica es clara: Royal Caribbean quiere acompañar al viajero más allá del barco y ampliar las oportunidades de mantener al cliente dentro de su ecosistema de marcas y experiencias.
La compañía ya ha avanzado en esa dirección mediante programas de fidelidad que conectan sus diferentes marcas. En 2026 lanzó Points Choice, una iniciativa que permite a los pasajeros mayor flexibilidad para utilizar sus puntos dentro del portafolio del grupo.
UNA APUESTA CON SELLO DE MIAMI
La operación tiene también una importante conexión con el sur de Florida. Royal Caribbean Group mantiene su sede corporativa en Miami, ciudad desde donde comenzó su historia en 1969 y desde la cual se ha convertido en uno de los gigantes mundiales de la industria turística.
Actualmente, el grupo está dirigido por Jason Liberty, Chairman y CEO, y cuenta con una flota global de 71 barcos a través de sus marcas y operaciones asociadas.
La entrada en Sandals podría además generar oportunidades para conectar dos negocios complementarios: cruceros por el Caribe y estadías en resorts de la región.
Para Royal Caribbean, los US$3.000 millones representan mucho más que la compra de una participación empresarial. La operación confirma que su próximo gran territorio de crecimiento no estará únicamente en el océano.
También estará en tierra.








