Miami, FL, miércoles 30 de septiembre de 2026. Sam Altman no parece demasiado entusiasmado con la película que llevará a Hollywood uno de los episodios corporativos más comentados de los últimos años: su sorpresivo despido y posterior regreso al frente de OpenAI.
Al ser consultado por CNBC sobre Artificial, la película en la que el actor Andrew Garfield lo interpreta, el CEO de OpenAI respondió con una frase contundente: “I mean, it looks like an awful movie”, que puede traducirse como: “Quiero decir, parece una película horrible”.
La producción, dirigida por el cineasta italiano Luca Guadagnino, llegará a los cines el 25 de diciembre de 2026, según el calendario oficial de NEON, su actual distribuidora.
Artificial reconstruye la crisis que sacudió a OpenAI en noviembre de 2023, cuando el consejo de administración decidió despedir inesperadamente a Altman. La decisión desencadenó varios días de enorme incertidumbre, negociaciones y presión interna hasta que el ejecutivo terminó regresando a la compañía.
La historia ofrece a Hollywood todos los ingredientes de un drama empresarial: inteligencia artificial, miles de millones de dólares, inversionistas, diferencias sobre el futuro de una tecnología revolucionaria y una intensa lucha por el control de una de las compañías más observadas del mundo.
Garfield, conocido por películas como The Social Network y por interpretar a Spider-Man, encarna a Altman. Yura Borisov interpreta al cofundador y ex científico jefe de OpenAI Ilya Sutskever, mientras Monica Barbaro asume el papel de la exdirectiva Mira Murati. Ike Barinholtz interpreta a Elon Musk.
La película, escrita por Simon Rich, tuvo además su propio drama empresarial detrás de las cámaras.
Amazon MGM Studios desarrolló originalmente el proyecto y tenía previsto estrenarlo, pero en junio decidió abandonar la distribución de la película cuando esta se encontraba prácticamente terminada. La decisión se produjo meses después de que Amazon anunciara una importante alianza comercial con OpenAI.
Amazon aseguró públicamente que consideraba que la película estaría mejor posicionada con otro estudio y negó que el contenido fuera la razón de su decisión.
El proyecto, cuyo costo de producción fue reportado en alrededor de US$40 millones, terminó encontrando una nueva casa en NEON.
Más allá de lo que Altman piense sobre la película, Artificial demuestra hasta qué punto la inteligencia artificial ha trascendido el mundo tecnológico.
La historia de OpenAI ya no pertenece solamente a Silicon Valley. Sus ejecutivos, inversionistas y disputas corporativas se han convertido también en personajes de la cultura popular. Y ahora uno de los capítulos más turbulentos de la compañía llegará a la gran pantalla.








