Redacción/ Miami.
Dicho y hecho, Trump había advertido con que una de las primeras cosas que haría cuando tomara posesión como presidente de los Estados Unidos sería liquidar el Obamacare, y así fue. En medio de la división del país y tan solo horas después de su posesión, el republicano, en una orden de una página, firmó lo que puede ser el comienzo del exterminio del sistema de cobertura sanitaria apadrinada por Barack Obama, el Obamacare.
Todavía no se sabe en realidad cuál será la nueva propuesta del magnate, y también se desconoce qué aspectos del Obamacare se sustituirán. Algunas enmiendas presupuestarias ya fueron aprobadas por el legislativo y se espera con ansiedad el nuevo proyecto de ley que presentará el secretario de Salud, Tom Price. Lo que aseguran es que los defectos del Obamacare serán mejorados, como por ejemplo poner un freno a los sobrecostos de los seguros que los beneficiarios contratan, buscando un mercado que no tenga muchas regulaciones, además de estrechar la relación entre médicos y pacientes.
Entre otras medidas que aseguró que va a poner en marcha en los próximos días, en su discurso proteccionista están la anulación del Plan de Acción del Clima, eliminando la regulación de las emisiones de carbón, para impulsar la explotación de este mineral.
También el acuerdo de libre comercio Transpacífico está tambaleando y podría ser anulado por el presidente, así como es muy posible que el TLCAN, acuerdo firmado hace varios años atrás entre Estados Unidos, México y Canadá, podría ser renegociado.
Pero tal vez la medida más impactante que trae entre manos es la construcción del muro fronterizo con México, ante lo cual, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray, viajará a Washington el próximo 25 de enero para reunirse con Trump para tratar de mejorar las relaciones entre los 2 países.










