Miami, FL, jueves 21 de mayo de 2026.
La administración de Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva que busca aumentar el control sobre clientes no ciudadanos dentro del sistema bancario estadounidense, una medida que podría impactar directamente a millones de inmigrantes y a economías altamente dependientes de capital latinoamericano como la del sur de Florida.
La orden instruye a reguladores y bancos a reforzar procesos de verificación financiera y revisar con mayor atención el uso de ITINs, documentos utilizados por muchos inmigrantes para pagar impuestos y acceder a servicios bancarios. Aunque la medida no exige prueba de ciudadanía para abrir cuentas, sí incrementa el escrutinio sobre clientes no ciudadanos y operaciones consideradas de “alto riesgo”.
En ciudades como Miami, donde gran parte de la actividad económica está ligada a comunidades inmigrantes, pequeños negocios y transferencias internacionales, expertos advierten que las nuevas restricciones podrían afectar sectores como bienes raíces, comercio, construcción y servicios. Analistas también temen un aumento de personas fuera del sistema bancario formal, impulsando más transacciones en efectivo y mecanismos financieros alternativos.
La Casa Blanca defendió la medida argumentando que busca combatir lavado de dinero, fraude financiero y estructuras criminales transnacionales. Sin embargo, organizaciones financieras y grupos empresariales advierten que implementar controles migratorios dentro del sistema bancario podría elevar costos operativos, generar incertidumbre legal y afectar la dinámica económica de regiones altamente conectadas con América Latina, como el sur de Florida.
Redacción Miami










