Redacción/ Miami.
El presidente Donald Trump ha ordenado a sus asesores de la Casa Blanca que elaboren un plan tributario que reduzca la tasa del impuesto de sociedades al 15%, admitiendo incluso la probable pérdida de ingresos que pueda generar esta decisión.
Lo hizo durante una reunión en el Despacho Oval la semana pasada, en la que Trump dijo a sus colaboradores que quiere un recorte fiscal masivo que pueda ser transmitido al público estadounidense como una decisión contundente que responde a las promesas electorales que realizó en campaña, en la que siempre abogó por una reducción general de impuestos.
Según fuentes de Wall Street Journal, Trump indicó a sus ayudantes que para él el hecho de que pueda existir un déficit presupuestario que dificulte su aprobación en el Congreso, no era tan importante. Finalmente, el presidente ordenó a su equipo “que lo hiciera” y que sea antes del próximo miércoles para poder anunciar el plan a la ciudadanía estadounidense. Esa decisión puede dificultar el paso de recortes de impuestos que son permanentes porque los republicanos planean usar una herramienta procesal que permite que la legislación pase con una mayoría de 51 votos en el Senado. Bajo estas reglas, los cambios no pueden aumentar los déficits más allá de una década.
«Es la misma discusión que tuvieron sobre los recortes de impuestos de Bush en la administración anterior: ¿Es mejor que tengas un recorte menor que sea permanente o un recorte mayor que sea temporal?», dijo Mick Mulvaney, director del presupuesto del presidente, en una entrevista la semana pasada.










