Redacción/ Miami.
La manera como finalizas tus e-mails podría ser una parte aparentemente no muy relevante del mensaje, pero puede ser clave para incrementar el chance de que obtengas una respuesta, según la revista Fast Company.
Sin duda alguna tu pasas tiempo escribiendo el cuerpo del mensaje, siempre pensando en su contenido, pero ¿si piensas en como cerrar tu mensaje?, “Sinceramente”, “Gracias”, “Atentamente”, “Agradezco de antemano”, … las palabras con las cuales tu cierras tu e-mail pueden incrementar las oportunidades de que respondan tu correo, esto de acuerdo a un estudio de productividad en los correos electrónicos hecho por el proveedor de software Boomerang.
“Son 1 o 2 palabras que se escriben al final de la página las que parecen tener un impacto en si recibes o no una respuesta”, según Brendan Greenley, científico de datos de Boomerang.
Analizando más de 350,000 correos electrónicos, Greenley y su equipo encontraron que los e-mails que incluían una buena palabra de cierre tuvieron un rango más alto de respuesta, comparados con aquellos que no la tenían, o que tenían una palabra promedio.
La gratitud es lo que más funciona
Según la revista Fast Company, una expresión de gratitud resultó en un incremento en el chance de respuesta en un 36%, “Agradezco de antemano” tuvo un 65,7% de rango de respuesta y “Gracias” un 63%.
El rango más alto logrado con “Agradezco de antemano” tiene sentido, según Greenley. “El receptor del e-mail al que agradecen específicamente por una respuesta insinuada, podría llevar a la persona a cumplir con ésta respuesta”, dice, “… Hay un montón de posturas que involucran estos cierres, y podrías correr el riesgo de parecer algo agresivo, pero al final funciona muy bien”.
Los resultados de Boomerang concuerdan con un estudio publicado en el año 2010 en el Diario de Personalidad y Psicología Social (Journal of Personality and Social Psychology). Los investigadores le dieron a estudiantes de preparatoria uno de dos e-mails solicitando ayuda en una carta de presentación. La mitad de los participantes recibieron un e-mail con una línea que incluía las palabras “¡Muchas gracias!”, mientras que la otra mitad recibió un e-mail que no incluía ninguna expresión de agradecimiento. Los receptores del e-mail con la expresión antes mencionada tuvieron mayor tendencia a responder estos e-mails a aquellos que recibieron uno solo con la palabra “Gracias”.
“Nuestros padres siempre nos dijeron que dijéramos “Por favor” y “Gracias”, señala Greenley. Lo mismo ocurre en un correo electrónico. Se remonta a un principio básico subyacente de la gracia. Es decir “Yo sé que esto está tomando algo de tu tiempo y me siento dichoso de que lo estés leyendo”. No siempre encaja, pero tiene sentido, es una buena idea usarlo”.










