Miami, FL, domingo 20 de septiembre de 2026. Durante años se pensó que las miles de tiendas físicas de Walmart podían convertirse en una desventaja frente al crecimiento imparable del comercio electrónico. El nuevo CEO de la compañía, John Furner, está intentando demostrar exactamente lo contrario: esos establecimientos podrían ser una de las armas más poderosas de Walmart en la era de la inteligencia artificial.
Furner, quien asumió como presidente y CEO de Walmart en febrero de 2026, está acelerando una transformación que combina tiendas, comercio electrónico, automatización, datos e inteligencia artificial.
La dimensión de esa infraestructura resulta difícil de igualar. Walmart cuenta con alrededor de 5.200 tiendas y clubes en Estados Unidos y su red se encuentra a menos de 10 millas de aproximadamente el 90% de la población estadounidense.
La estrategia consiste en convertir esa enorme presencia física en una plataforma tecnológica capaz de competir con Amazon en velocidad, conveniencia y personalización.
LA TIENDA SE CONVIERTE EN CENTRO DE DISTRIBUCIÓN
Las tiendas ya no funcionan únicamente como lugares donde los consumidores recorren pasillos y llenan carritos.
Cada establecimiento puede convertirse también en un pequeño centro logístico desde donde se preparan pedidos digitales y se realizan entregas a hogares cercanos.
Furner explicó recientemente que aproximadamente 60% de las tiendas recibirán mercancías este año desde algún tipo de solución automatizada. La tecnología puede determinar dónde debe colocarse el inventario desde el momento en que llega, reduciendo tareas manuales y permitiendo que los empleados dediquen más tiempo a los clientes.
Pero la transformación va mucho más allá de los almacenes.
Los trabajadores de Walmart están recibiendo dispositivos con agentes de IA capaces de ayudarlos a realizar sus tareas y encontrar información rápidamente. La intención, según Furner, es que la tecnología permita a los empleados alcanzar un nivel de conocimiento que anteriormente podía requerir años de experiencia.
SPARKY QUIERE CAMBIAR LA FORMA DE COMPRAR
Para los consumidores, una de las piezas centrales es Sparky, el asistente de compras con inteligencia artificial integrado en la aplicación de Walmart.
Sparky puede buscar y comparar productos, crear listas, ofrecer recomendaciones personalizadas y ayudar a planificar compras utilizando información sobre productos y opiniones de otros consumidores.
Walmart también está llevando su inventario hacia plataformas externas de inteligencia artificial. La compañía mantiene iniciativas con OpenAI y Google que apuntan hacia una nueva etapa conocida como comercio agéntico, en la que el consumidor podrá conversar con una IA para descubrir, seleccionar e incluso comprar productos.
La tradicional barra de búsqueda podría dejar de ser el centro del comercio electrónico.
EL DESAFÍO A AMAZON
Aquí aparece la verdadera dimensión de la estrategia.
Amazon construyó una extraordinaria infraestructura logística para acercar productos rápidamente al consumidor. Walmart posee algo diferente que sería extremadamente costoso reproducir desde cero: miles de establecimientos con productos, empleados e infraestructura ya ubicados cerca de millones de hogares.
Furner quiere conectar todos esos activos mediante inteligencia artificial.
La transformación también afectará a la enorme fuerza laboral de Walmart. La compañía emplea aproximadamente 1.6 millones de personas en Estados Unidos y sostiene que su estrategia será “people-led, tech-powered”: dirigida por personas y potenciada por tecnología.
El experimento de Walmart podría terminar ofreciendo una importante lección para otras empresas.
La inteligencia artificial no necesariamente obliga a abandonar los activos tradicionales de un negocio. Puede hacerlos más valiosos.
En la próxima batalla del comercio minorista, Walmart está apostando a que 5.200 tiendas construidas durante décadas puedan convertirse ahora en una gigantesca red física impulsada por inteligencia artificial.








