Miami, FL, viernes 16 de mayo de 2025.
Hasta hace poco, veinte dólares alcanzaban para cubrir una pequeña lista de compras. Hoy, según testimonios en tiendas del sur de Florida, esa misma lista fácilmente puede duplicarse en valor.
Hacer la compra podría salirle más caro antes de lo que imagina. Los efectos de las medidas arancelarias impuestas por el expresidente Donald Trump están comenzando a sentirse en el comercio minorista, y Walmart —el mayor minorista del país— ya advierte que los precios podrían aumentar tan pronto como este mes.
Hasta hace poco, veinte dólares alcanzaban para cubrir una pequeña lista de compras. Hoy, según testimonios en tiendas del sur de Florida, esa misma lista fácilmente puede duplicarse en valor.
“Unas cositas que antes eran 20, ahora ya pasan los 40. Es una locura”, comenta una compradora frustrada mientras revisa su ticket.
Y podría empeorar. Ejecutivos de Walmart aseguran que la compañía está enfrentando una presión creciente debido a los aranceles a productos importados, especialmente de China.
“Podemos manejar incrementos del dos o tres por ciento. Pero un treinta por ciento es otra historia”, explicó John David Rainey, director financiero de Walmart, en una reciente conferencia.
Aunque un acuerdo parcial logró reducir del 145% al 30% los aranceles propuestos para productos chinos, esta cifra sigue siendo significativa, sobre todo en sectores como juguetes, electrónicos y artículos de temporada, muchos de los cuales dependen en gran medida de la importación.
Y no se trata solo de China. Productos de consumo diario como plátanos, café, aguacates y rosas —importados desde países como Costa Rica, Perú y Colombia— también podrían verse afectados por aranceles adicionales.
“El problema es que no importa si se producen aquí o afuera, igual nos toca pagar más. Las empresas ajustan precios y, al final, el que pierde es uno”, dice un consumidor habitual.
Las reacciones en los pasillos de Walmart son variadas. Mientras algunos restan importancia al tema —“quien trabaja siempre sale adelante”—, otros lo ven como una amenaza directa al presupuesto familiar.
“Claro que me preocupa. Ya de por sí es caro todo, ¿y ahora más?”, expresa una madre con varios productos básicos en el carrito.
“Estamos haciendo un esfuerzo enorme para comprar lo necesario. Esto va a golpear más a los que menos tienen.”
Walmart asegura que dos tercios de sus productos se originan en territorio estadounidense, pero aun así, el tercio restante —que incluye buena parte de lo que se consume en fechas clave como el regreso a clases o las fiestas— está en riesgo de encarecerse.
En tanto, otras compañías como Amazon se adelantaron a la jugada: muchos de sus vendedores importaron grandes volúmenes de productos extranjeros antes de que los nuevos aranceles entraran en vigor. Una estrategia que, aunque eficaz a corto plazo, no es sostenible.
La pausa de 90 días acordada para ciertos productos da un leve respiro, pero la incertidumbre continúa. Las empresas ajustan sus precios, los consumidores reajustan sus listas de compras y los economistas advierten que estos movimientos proteccionistas podrían impactar el mercado durante meses.
Fuente: Alexis Boentes, TELEMUNDO 51










