Redacción/ Miami.
Algunos negocios podrían tener daños irreparables y quienes pueden salvarlos son personas extranjeras. Estados Unidos tiene un problema a largo plazo y la vía que ha elegido para tratar de repararlo es echar mano de los trabajadores extranjeros. De esa forma, el Departamento de Interior ha solicitado que se amplíe el número de visados del tipo H-2B para lograr cubrir la oferta de empleo en labores agrícolas. Esta decisión se produce “tras verificar que no hay suficientes trabajadores cualificados y dispuestos de Estados Unidos para realizar trabajos temporales no agrícolas” en el presente año fiscal.
El problema podría ser mucho mayor en el futuro. Varias empresas dependen de la llegada de nuevos trabajadores capaces de realizar las labores propias de unos sectores hacia los que los estadounidenses no se suelen encaminar tras acabar su formación. “El Congreso me ha dado la autoridad discrecional para dar alivio temporal a las empresas norteamericanas que están en peligro de un daño irreparable debido a la falta de trabajadores temporales”, afirmó el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly a través de un comunicado.
El número de visados del tipo H-2B está limitado a 66.000 al año por parte del Congreso. Se dividen en dos partes a lo largo del año: la primera mitad del año fiscal, de octubre a abril, y el resto junto a los que no se han utilizado en la segunda mitad. Estos visados se utilizan para las áreas de hostelería, sector en el que suelen emplear a muchos extranjeros. Hasta el pasado 13 de mayo, Estados Unidos ya había recibido las solicitudes como para todo el cupo anual.










