Miami, martes 15 de noviembre de 2016 (Por Banco de Desarrollo de América Latina).
Sistema B, organización que impulsa el movimiento de Empresas B en Latinoamérica, organizó en alianza con CAF -Banco de Desarrollo de América Latina- la tercera edición del «Día B», un encuentro que difunde experiencias exitosas de empresas argentinas y uruguayas que gestionan soluciones a problemas sociales y ambientales desde los negocios.

Gladis Genua, directora representante de CAF en Uruguay, explicó que su organización impulsa, mediante su Iniciativa de Innovación Social, la profundización del movimiento B en la región, incluido este país. «Las empresas no tienen que medirse solamente por el lucro al final del año, sino también por el aporte que hacen a las comunidades en términos de bienestar, su contribución a la mitigación del impacto ambiental y el entorno que generan para sus trabajadores», señaló.
En el marco de la alianza entre CAF y Sistema B, Ana Mercedes Botero, directora de Innovación Social, explica algunos de los ejes que se fortalecen. «De un lado, nuestro apoyo se centra en el desarrollo de legislaciones favorables a las empresas con propósito y de una red académica que sistematice modelos de negocio de Triple Impacto y forme a futuros líderes empresariales; y de otro, al fortalecimiento y difusión de herramientas de medición de impacto y de benchmarking social y ambiental».
El evento contó con la participación de empresarios y líderes, quienes contaron sus experiencias. Entre ellos, Giselle Della Mea, impulsora del movimiento en Uruguay y presidenta del directorio de Sistema B, fue una de las oradoras. Della Mea, fundadora de 3Vectores, empresa que pretende cambiar la realidad mediante el diseño, definió durante su participación el ADN de este tipo de negocios.
«Son empresas que no toleran la desigualdad, que entienden los problemas y tratan de llegar al mercado a comercializar bienes y servicios, que tienen un propósito y tratan de conectar a las personas con él, empresas que inspiran y atraen, que son de código abierto, que colaboran, moldean y transforman el entorno, están atentas a la comunidad y generan dinero, que se vuelve una vía para escalar», destacó.
Por otro lado, el argentino Alejandro Malgor, presentó Xinca Eco Shoes, compañía que creó junto a dos amigos para desarrollar calzado en base a desechos de neumáticos y de la industria textil, utilizando como mano de obra a reclusos del Penal de San Felipe, en Mendoza.
«Queríamos dejar de ser espectadores e intentar cambiar lo que no nos gustaba. Conocimos un nuevo concepto de empresas con el que pudimos poner nuestro granito de arena para tratar de solucionar el problema de la basura, que representa una gran amenaza en términos de contaminación, y al mismo tiempo impulsar la inclusión social dando oportunidades a personas que no las tuvieron. Hoy contamos con diferentes líneas de zapatillas, que vendemos por Internet y a través de puestos de venta móviles», apuntó.
Sebastián Figuerón, director técnico de Verdeagua Hidroponia, empresa que produce frutas y verduras orgánicas; Javier Artigas, director ejecutivo de Connectus Medical, una plataforma que se trasformó en una red global de hemodiálisis; y Pedro Fiedrich, gerente general de Tonka S.A., compañía que desarrolla productos y servicios que permiten, facilitan y aceleran la transición a las energías renovables para todos los segmentos del mercado, también contaron sus motivadoras historias.
Sistema B está presente en 10 países de la región y, en asociación con la organización B Lab (EEUU), ya se ha certificado a más de 260 empresas en América Latina, de distintos tamaños, tipos y sectores, que juntas facturan más de USD 5.100 millones y generan alrededor de 25.000 empleos. Asimismo, la comunidad global de Empresas B, cuenta con más de 1.890 empresas que usan la fuerza del mercado para construir un mundo mejor, con tendencia a crecer exponencialmente.









