Redacción/ Miami.
La forma que Trump eligió para resolver un escenario que, sin ninguna duda, le parecía un problema para sus intereses fue mucho más espectacular que eficaz. Algo de lo que ha adolecido su política a lo largo de todo el mandato. Los datos, si se confirman, así lo aseguran de nuevo: la caravana migrante que irritó a Trump y que le llevó a amenazar con enviar a la Guardia Nacional a diversos puntos de la frontera con México ha tenido éxito. O al menos eso se puede desprender de la captura de 59 personas de Guatemala que aseguran que formaban parte de esa caravana.
La caravana se paró en Puebla, en el centro de México, y entonces la coordinación de la marcha que avanzaba por el interior del país mexicano anunció que la caravana se disolvía. Sin embargo, algunas voces ya aseguraron que los integrantes de la caravana tratarían de llegar a Estados Unidos en pequeños grupos, aunque la consigna no era únicamente la de cruzar la frontera; algunos podrían pensar en quedarse en México. Al parecer, el grupo conformado por mujeres y niños logró saltar la frontera el pasado lunes en la zona de Yuma e inmediatamente se entregó a la policía. Un tercio de las personas retenidas por la policía son niños.
El personal de seguridad de la frontera observó el pasado lunes cómo el grupo de migrantes saltaba la valla. En ese momento, el grupo al completo se dirigió a las autoridades policiales del lugar y se entregó. Por tanto, el objetivo del grupo que aseguró que formaba parte de la gran marcha que cruzó México era conseguir pisar tierra estadounidense para después tratar de encontrar la vía legal para quedarse en Estados Unidos. Lo que sí parece imprevisible es la reacción de Trump quien ya rechazó la llegada de estas 5.000 personas.










