Miami, jueves 3 de septiembre de 2020
Una estrategia radical para revivir la demanda de viajes aéreos sacrificando permanentemente miles de millones de dólares en cobros extras por cambiar pasajes ha aislado a las aerolíneas estadounidenses, ya que sus rivales temen que la práctica mine las elevadas tarifas que pagan sus clientes premium.
La crisis del COVID-19 ha debilitado uno de los elementos centrales de los ingresos de las aerolíneas: ofrecer precios de pasajes tentadoramente baratos y luego cobrar por el cambio de vuelo, en tanto, piden enormes primas a quienes desean mayor flexibilidad: normalmente los pasajeros de primera clase.
“Para que el modelo de cobros adicionales funcione, necesitas tener pasajeros que realicen pequeños gastos extra”, dijo John Zhang, profesor de márketing de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Las aerolíneas podrían tener que “remover otros cobros también”, añadió.
Datos de Citi muestran que 2.800 millones de dólares de los ingresos de las aerolíneas estadounidenses el año pasado, o 1,1%, correspondieron a cobros por cancelaciones o cambios de vuelos.
Fuente: Reuters Latam









