Redacción/ Miami.
Cabía esperarlo. Argentina ha decidido pedir el rescate financiero por parte del Fondo Monetario Internacional tras la debilidad adquirida por el peso argentino en las últimas semanas. Mauricio Macri, presidente de la República de la Argentina, ha asegurado públicamente que su gobierno está buscando un acuerdo con el FMI que tranquilizaría a los inversores quienes comenzaban a estar enormemente preocupados por los derroteros hacia los que se dirige la inflación del país latinoamericano.
Macri, de esa forma, liderará la solicitud de un nuevo rescate tras 15 años desde el último. La causa, según sus palabras, hay que buscarla en un contexto muy complicado para la economía argentina y en la herencia recibida. «Somos de los países del mundo que más necesitamos del financiamiento internacional producto del enorme gasto público que heredamos», sostuvo Macri. No obstante, el presidente argentino no ha resuelto la duda de cuánto dinero solicitará el país argentino.
Argentina posee una economía muy vulnerable frente a todo lo que pueda ocurrir internacionalmente. La volatilidad de su moneda y la escasa solidez de los ahorros de los inversores privados, quienes tratan de salvar su patrimonio manteniendo el dinero en otros países hacen que Argentina sufra cuando se produce algún tipo de duda sobre sus ingresos. En su mensaje público, Macri justificó la solicitud según su opinión: «Implementamos una política económica gradualista que resuelva el desastre que nos dejaron en las cuentas públicas. Eso depende del financiamiento externo y durante los últimos dos años hemos contado con un contexto favorable. Pero esto está cambiando por distintos factores: suben las tasas de interés, sube el crudo, se han devaluado las monedas emergentes», afirmó.










