Redacción/ Miami.
Fin de un proceso electoral que ha fracturado la sociedad brasileña en los últimos meses. El ultraderechista y ex militar Jair Bolsonaro logró la victoria en las elecciones en Brasil de ayer, consumando el cambio de ciclo total en el gigante latinoamericano. Bolsonaro alcanzó el 55% de los votos contabilizados en Brasil, por el 44% de su rival, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores y que representaba los últimos 15 años de la política brasileña.
Bolsonaro gana unas elecciones que han fracturado totalmente la sociedad brasileña, que se ha abrazado a una rivalidad entre dos estilos y dos formas de pensar que atraviesan el país de arriba abajo. Ahora, Bolsonaro tendrá ante sí la difícil tarea de calmar la población del país, o fracturarla todavía más si finalmente ejecuta las promesas anunciadas en la campaña. Algunas de esas promesas se relacionan con la mano dura, la eliminación de ayudas económicas a las clases más desfavorecidas o la censura de políticas de igualdad para las mujeres. Además, Bolsonaro llega a la presidencia con un libreto económico basado en el neoliberalismo y la eliminación de impuestos a los empresarios del país. “Todos juntos vamos a cambiar el destino de Brasil”, ha dicho Bolsonaro tras conocerse su victoria a través de Facebook.
“No podemos seguir coqueteando con el socialismo, con el comunismo, el populismo o el extremismo de izquierda”, ha continuado Bolsonaro quien se ha defendido de las acusaciones que sitúan al ex militar cerca de una posible dictadura. El nuevo presidente de Brasil ha asegurado que su Gobierno será “constitucional y democrático”.










