Redacción/ Miami.
Nueva operación en el seno de Wall Street que pretende poner patas arriba la industria de la biotecnología en el año que acaba de comenzar. Bristol – Myers Squibb, una de las grandes multinacionales del sector, ha anunciado que se hará con el control de Celgene por una cantidad que supera los 74.000 millones de dólares. Este movimiento, que está previsto para que se realice en el tercer trimestre del año que recién comienza, significará que Bristol – Myers Squibb se convierta en una enorme empresa que tendrá bajo sus dominios diferentes aspectos de la biomedicina.
Cuando se realice la operación, los accionistas de Bristol-Myers tendrán el control del 69% del capital de la sociedad que se haga una realidad tras la fusión, según los términos que han sido pactados en este proceso de negociación. El resto seguirá perteneciendo a los dueños de Celgene. Los títulos de valores de la compañía absorbida se encarecieron más de un 31% tras el anuncio. El año pasado, Celgene se hizo con Juno Therapeutics por unos 9.000 millones, que es una compañía especializada en los tratamientos para la leucemia.










