Redacción/ Miami.
Entre amagos de acciones reales la política muchas veces se disipa y se acaba diluyendo como un azucarillo en el café. Canadá ha decidido actuar contra Estados Unidos ante la ofensiva comercial impulsada por el Gobierno de Trump que puede afectar a la economía de Canadá. El gobierno de Justin Trudeau ha denunciado a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio tras la subida de aranceles para el aluminio y el acero del país septentrional el pasado jueves.
La causa de la denuncia, según la ministra de Asuntos Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, es porque la decisión del gobierno de Washington no respeta los acuerdos comerciales ubicados en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se está negociando en la actualidad para un nuevo texto, ni la propia Organización Mundial del Comercio. Recordemos que Estados Unidos anunció en el transcurso de la semana que el arancel del 10% para el acero y del 25% para el aluminio tendría validez también para la Unión Europea, Canadá y México, países que habían estado exentos desde que Trump anunció la medida el pasado mes de marzo.
«Estos derechos de aduana, impuestos unilateralmente con el pretexto de que garantizan la seguridad de EE. UU. no respetan ni las obligaciones comerciales internacionales estadounidenses ni las reglas de la OMC», ha explicado la ministra canadiense de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland en una comparecencia pública en la que no ha aclarado en qué queda la negociación sobre el TLCAN una vez impuesta esta demanda ante la organización supranacional.










