Redacción/ Miami.
La compañía Carrier, especializada en equipos de aire acondicionado, anunció el martes por la noche que llegó a un acuerdo con el presidente electo Donald Trump para mantener casi 1.000 empleos en Indiana en lugar de transferir la producción a México.
La fábrica de Carrier en Indianapolis emplea a 1,400 personas que iban a perder su trabajo de modo gradual hasta 2019. La producción iba a ser trasladada a una planta en Monterrey, México. Cuando la compañía matriz, United Technologies, hizo el anuncio de despido en febrero también dijo que cerraría otra fábrica, en Huntington, Indiana.
Trump pasó gran parte de su campaña prometiendo que evitaría que empresas como Carrier mudaran fuentes de empleo al extranjero. Su enfoque en empleos del sector manufacturero le granjeó un inesperado atractivo entre los votantes de la clase trabajadora en estados como Michigan, que había votado durante mucho tiempo por los demócratas en elecciones presidenciales.
Los detalles del acuerdo no están claros. Carrier tuiteó que la compañía estaba «complacida por haber alcanzado un acuerdo» con Trump y Pence para mantener los empleos en Indianápolis.










